viernes, 25 de abril de 2014

INAUGURACIÓN DEL HISTÓRICO FRONTÓN MADRILEÑO "BETI-JAI" EN EL BARRIO DE CHAMBERÍ, EL 29 DE ABRIL DE 1894

 
Vista panoramica de la kantxa el día de su inauguración, la Capilla Sistina de la 
pelota-vasca, el frontón Madrileño “Beti-Jai” ubicado en la 
calle Marqués de Riscal, en el barrio de Chamberí


 MADRID 8 DE OCTUBRE DE 1893
Hace cuatro años sí seria viable el frontón Jai-Alai de Madrid, mandado construir por los Sres. Lara y Chacon en la calle Alfonso XII. La pelota, fruta indígena de las Provincias vascongadas y Navarra, daba ese primer paso de descentralización á impulsos del entusiasmo que despertara en San Sebastián en la numerosísima colonia veraniega. Construyose el frontón, y fue un río de oro para sus felices propietarios, hasta tal punto que, estimulada la ambición de otros industriales, al ver las ganancias que proporcionaba el juego novísimo, surgió en muy poco tiempo el frontón “Fiesta-Alegre”, inmensa kantxa construida en el barrio de Argüelles, para mayor gloría y honor del deporte vasco. Las dos empresas rivales comenzaron por hacerse despiadada guerra; pero muy pronto cedieron ambas, ante las innegables ventajas que proporcionaban una fusión, y uniéronse, en efecto, para explotar el negocio en amorosa paz y compaña. Entretanto, nació otro frontón llamado San Francisco el Grande, en la calle de Jerte, escuela de aprendices, donde no faltó público que asistiera á los partidos, y ofreció luego la


Román Beloki, nº 1 del cuadro del frontón “Beti-Jai”

 Novedad de las luchas nocturnas con luz eléctrica, que todavía siguen verificándose, y proporcionan pingües beneficios á la empresa.
Y últimamente se ha dado cima á la creación de un flamante edificio dedicado á la diosa Pelota, cuarto frontón, edificado este a espaldas del teatro del Príncipe Alfonso, cercano al paseo de Recoletos, que se inaugurará en breve, y para el cual han sido contratados afamados pelotaris. En cuatro años cuatro frontones, sin contar con las kantxas intérlopes que actúan silenciosamente en diferentes partes de la Capital. Faltaba el rabo por desollar, y Arana ha tenido á bien encargarse de esta dulce tarea, con la equidad, el aseo, el tacto y las espacialísimas circunstancias que acompañan al hombre de los adjetivos, al más monstruo de los empresarios habidos y por haber, al Barnum inmortal de Escoriaza. Construido el Beti-Jai de San Sebastián á expensas de cuatro personas, á cuyo frente figura D. José Arana, la explotación del frontón susodicho resultaba un negocio manco á todas luces, ó á todos brazos sí se tiene en cuenta que las empresas de Jai-Alai de Madrid y del Fiesta-Alegre unidas, habían tomado en arriendo el Jai-Alai de San Sebastián, y echado por lo tanto un copo á la banca pelotistica. Actuando el  Beti-Jai durante la temporada de verano, es decir, dos  meses á lo más, claro es que los pelotaris tenían que rendirse á discreción á la empresa madrileña, que les ofrecía una temporada de seis ú ocho meses en óptimas condiciones.Y sí se tiene en cuenta que posesionados del Jai-Alai de San Sebastián los Sres. Lara y Rodríguez, quedaba el Beti-Jai compuesto y sin novia, se comprenderá la apuradísima situación en que se encontraba Arana poco tiempo antes de terminarse la construcción de la nueva kantxa, inaugurada este verano con tanta brillantez en la capital Guipuzcoana. Era necesario dar un golpe de genio, un golpe decisivo que echara por tierra las ínfulas monopolizadoras de la Empresa de Madrid, y asegurase á Arana el porvenir del Beti-Jai. El hombre se recogió un rato, pensó, meditó, trazó líneas, barajó combinaciones, conferenció con éste, con el otro y el de más allá, y lanzó finalmente el triunfal ¡Eureka¡ de Arquímedes. Véase la clase.Para contrarrestar la influencia que ejercían sobre los pelotaris los frontones Jai-Alai y Fiesta-Alegre de las Empresas Unidas de Madrid, era preciso construir un Beti-Jai en la Corte, punto indispensable para poder luchar con iguales armas con los Sres. Lara y Rodríguez.Pero Arana es un hombre que abona mucho y le gusta ser siempre excesivamente previsor.El futuro frontón, representaba el estuche, hacia falta asegurarse previamente la joya, de tal suerte que al ocupar el estuche quedarán vacíos los demás. Ojo por ojo y diente por diente. Una Empresa forastera había pretendido aniquilar á la indígena del Beti-Jai.Era, pues, preciso que la sociedad de Beti-Jai aniquilara á la Empresa madrileña en su propio campo de operaciones.Dicho y hecho, Arana trató con todos los pelotaris nacidos, puede decirse, y les propuso, en condiciones ventajosas una contrata de cuatro años, á partir del día 1 de marzo de 1894. La escritura ante Notario público, firmada en agosto último en San Sebastián por los pelotaris, fue una verdadera odisea  que estuvo á punto de volver loco al Sr. Arana ó de eliminarle del mundo en alas de un ataque cerebral.
Resistió, sin embargo, el hombre, y la escritura se firmó por todos los comprometidos exceptuando á Irún.

Juan José Gorostegi (Irún)
                                                                 

¿Por qué no firmó Juan José Gorostegi “Irún”?
Conocemos la historia al dedillo y sería muy larga de relatar; pero como esperamos que al fin se arreglen las diferencias y se suavicen las asperezas por parte de todos, confiamos en que el gran pelotaris que es Irún volverá al redil, y no quedará condenado á actuar como fuerza aislada, para convertirse en fuerza negativa Los jugadores de 1ª y 2ª con su numerosa secuela de aspirantes de todo género que se ejercitan y adiestran en las kantxas pertenecerán á la empresa Arana desde el próximo mes de marzo hasta el mismo día de 1898, y que la redada pelotistica dejará exhaustos, ó poco menos, á los frontones enemigos.
Esta es la situación exacta y bajo tan halagüeños auspicios se abrirán al público en la primavera próxima el nuevo frontón Beti-Jai de Madrid.
El nuevo frontón se halla situado en las inmediaciones de la Castellana, en la manzana comprendida entre las calles del marqués de Riscal, Fortuny, Jenner y Monte Esquinza, dando la fachada principal á  Marqués de Riscal.
Un amplio vestíbulo, con acceso directo desde dicha calle, dará paso a todas las localidades del frontón.



Ángel Bilbao, uno de los grandes pelotaris de su tiempo que 
también jugó en el “Beti-Jai”

La disposición que se ha adoptado para ellas es la misma que en el Beti-Jai, de San Sebastián.
Desde la pared del frontis hasta la del rebote irá formando toda la plaza una elegante curva sin elementos rectos de ninguna especie, cuyos resultados y efectos han podido juzgarse en la capital de Guipúzcoa y merecieron unánime aprobación.
Dos filas de sillas de plaza, tres filas de sillas, otras tres de tendido con su tabloncillo correspondiente, constituirán la localidad que quedará al descubierto.
La platea se compondrá de delantera y tres filas más, con un paseo general para su servicio.
Los palcos tendrán un pasillo especial, que los separará completamente del paseo.
Por la disposición adoptada para los hierros que formarán el paseo de aquél, quedará el paseo mucho más elevado que el piso de los palcos, por lo cual podrán los espectadores distinguir sin esfuerzo alguno todos los incidentes del partido.
Sobre los palcos habrá una gradería general, y sobre ésta otra pequeña de tres filas, cerrando el conjunto como artístico remate, una elegante marquesina de cerca de tres metros, en forma de toldo.
La disposición de las gradas será tal, que permita al público ver perfectamente toda la kantxa.
La longitud de esta será de diez y siete cuadros. Tanto la pared del frontis como la de la izquierda y la del rebote, serán de piedra de sillería, y sobre la línea de la falta habrá un elegante ático en sustitución de la red de alambre.
Las dependencias serán las correspondientes á esta clase de edificios; vestuarios de los pelotaris, enfermería, conserje y café en la parte Norte, ó sea detrás de la pared de rebote, con un jardín al que se establecerá paso directo desde la fachada principal.
La nota dominante del Beti-Jai de Madrid será la bien entendida distribución de las localidades, la comodidad en la entrada y salida del público, la amplitud en los asientos y paseos, y el buen gusto y la armonía entre las partes y el conjunto del frontón.


Vicente Elicegi, otro pelotari histórico que también jugó en el "Beti-Jai"

Su situación es excelente, á dos pasos de la Castellana, que es el paseo predilecto de la buena sociedad madrileña; los medios de comunicación fáciles; todo concurre á favorecer el nuevo templo erigido á la pelota moderna por el genio emprendedor de Arana, el gran paladín de la pelota actual, que posee el arte de dominar al público, porque pone todo su empeño en complacerlo, sin rehuir ni sacrificios ni responsabilidades.
Las obras del nuevo frontón darán inmediatamente comienzo, y tendrán que llevarse á cabo con vertiginosa rapidez, para que la inauguración del Beti-Jai se verifique en la primavera próxima.
Encomendada la dirección á D. José Goicoa, el arquitecto tan modesto como eminente que ha sido siempre el “tu autem” de Arana, no cabe dudar acerca del éxito que coronará los esfuerzos de ambos, puesto que están acostumbrados á vencer todo linaje de dificultades con brillantez extraordinaria y aplauso general.
Tales son la historia del Beti-Jai y el frontón que poseerá en breve la capital de España, para regocijo de madrileños, bolsa de catedráticos y mina de oro de pelotaris.
La fantasía adjetivada de Arana tendrá ancho campo para lucir sus insaciables instintos.Habrá partidos monstruos, emocionantes, delirantes, dislocantes, imponentes, etc. etc.: que no hay manera de luchar en el terreno de los epítetos con el empresario que anunció una Compañía de beni-zoug-zougs, como”los hombre más negros del mundo”.
Que no se vea él más negro para luchar con los pelotaris, es lo que le deseamos de todo corazón.



Articulo de A. Peña y Goñi.

domingo, 20 de abril de 2014

Campeonato-manomanista
Joxeán Tolosa. El Guipuzcoano de Amezketa, conquistó su 1ª Txapela de Campeón-manomanista
Año 1989:
          

Joxeán Tolosa conquistó el Campeonato-manomanista frente al Supercampeón el Navarro Julián Retegi (Retegi II). Año 1989.


San Sebastián 7 de mayo de 1989
Josheán Tolosa Esnaola, nació en Amezqueta-Guipuzcoa en 1955, debutó como profesional en el frontón Astelena-Eibarrés en el año 1976, se retiró de la pelota el 19 de Noviembre de 1995. El pelotari de Amezketa-Guipuzcoa, participó en cuatro finales del campeonato-manomanista, quedando subcampeón en tres ocasiones y conquistando una txapela en el año 1989 frente a su verdugo de las dos anteriores  finales 1986 y 1987, y la posterior de 1990. Existe un cierto contrapunto en el estado de ánimo de Josheán Tolosa, apenas unas horas después de conquistar la ansiada txapela de Campeon-manomanista.
Por un lado al Campeón se le escapan con facilidad términos como felicidad, entusiasmo, meta conseguida o responsabilidad. Por otro lado tiene la cabeza en los hombros, es realista. 
Y da la impresión de que nada ni nadie va a conseguir cambiar su temperamento. Cunjugar todo ello es bueno y es difícil. El Guipuzcoano de Amézketa no se va a atragantar de titulo aunque actualmente estamos en plena resaca finalista.
Estoy viviendo estos momentos, con mucha ilusión. Son indudablemente los días más felices de mi vida.
¿Cómo dormiste el domingo?
Me acosté pronto pero lo hice mal. Habitualmente la vispera del partido y más de los importantes te cuesta más descansar porque no llegas a soltar los nervios y la tensión. Pero ya se ha acabadotodo.
¿Soñaste con el partido de Anoeta?
Muchas veces. El partido en si no, pero si tantos y momentos en los que acerté y otros en los que pude hacerlo mejor, o de otra manera.
¿Volverias a hacerlo igual?
Claro que sí. Eso siempre. Ahí estan los resultados… ¿La txapela imprime carácter?
Indudablemente, se trata de algo especial. Es una meta que tienes marcada y cuando llegas las sensaciones son increíbles. Pero en el fondo sigues siendo el mismo y las cosas no cambian. Acaso ahora se te exija más…No lo creo, tampoco. Llevo muchos años en la pelota se me conoce sobradamente y cada cual sabe lo que puedo dar y hasta donde puedo llegar. Quizás eso sí a partir de ahora tengo un poco más de responsabilidad.
¿Cómo te ha recibido Amezkéta?
Fenomenal. La gente se echó a la calle. No somos muchos pero todo el mundo me felicitó y salió de casa. En pueblos como el nuestro en donde el ambiente rural es fuerte, la pelota y estos encuentros se viven de manera diferente. Este año jugaba yo la final pero en otras temporadas con Retegi II o Galarza III, de por medio la expectación ha sido siempre igual. La satisfacción es increible.
                                
                             Palmarés manomanista de Joxeán Tolosa     

Año Campeón           Subcampeón       Marcador               Frontón
1986 Retegi II            Tolosa                  22-12                      Anoeta
1987 Retegi II            Tolosa                  22-16                      Anoeta
1989 Tolosa               Retegi II              22-19                      Anoeta
1990 Retegi II            Tolosa                  22-08                      Anoeta


lunes, 14 de abril de 2014

 

Homenaje a la  "Cesta-Punta" El histórico frontón, "Jai-Alai" el Palacio de los gritos 

en la Habana-Cuba




Vista panorámica del frontó “Jai-Alai” de La Habana-Cuba



La Habana- Cuba año 1901
Uno de los deportes que creció con la República de Cuba, y desapareció con su muerte en 1959, fue el popularmente conocido como “Jai Alai”, o (fiesta-alegre).
El Jai Alai, fue llevado a Cuba por los vascos en el año 1898, pero no fue hasta el 7 de mayo de 1901 que nació el primer templo de la pelota vasca en el Nuevo Mundo, cuando se inauguró en La Habana el Frontón Jai Alai, en la famosa esquina de Concordia y Lucena. 
La obra no tardó en ganarse el nombre de ''El Palacio de los Gritos'', e impulsada por el vasco Basilio Sarazqueta atrajo a numerosos pelotaris del más alto nivel. 
En una época en que el transporte público era tirado por caballos.
La Habana comenzó a ser el centro de un deporte cada vez más lucrativo, gracias a las crecientes apuestas. 
El Ayuntamiento de la ciudad le hizo una concesión por 10 años (1902-1912) a Sarazqueta, padre de una idea que no tardó en expandirse por la isla y más allá de sus fronteras. 
Aunque en la primera temporada el cuadro de jugadores que se contrató no era de calidad, para la segunda campaña la historia fue diferente.
Rufino Osorio, primer administrador del Frontón Jai Alai, se fue en plan de magnate a la Madre Patria y regresó con las manos llenas de talento profesional. Osorio, era uno de los personajes más pintorescos por aquellos años en la capital cubana, recordado por las dos mulas con moñas de colores y collares de cascabeles que tiraban de su coche.
Con las primeras señales de bonanza, por el “El Palacio de los Gritos”, comenzaron a desfilar pelotaris de fama mundial.
Los nombres de Macala, Trecet, Arnedillo, Altamira e Ibacota a los pelotaris se les conocía por sus apellidos se repetían de boca en boca para convertirse en ídolos de un deporte que cada vez se hacía más popular. 
Los fanáticos abarrotaban el Frontón Jai Alai, para enloquecer con los duelos de Macala y Trecet contra Isidoro y Arnedillo. Makala, fue un jugador inmenso, marcado por una

                                             

El gran pelotari de cesta-punta (Makala)

                                             


Alegría inigualable, un andar único y un ímpetu contagioso. 
Las temporadas comenzaban el primer domingo de octubre y terminaban el 20 de junio. Después de esa fecha todos los pelotaris, corredores de apuestas y catedráticos de tan fascinante juego, regresaban a la península con los bolsillos llenos de dinero. 
En 1918 las reglas del Jai Alai, sufrieron cambios. El juego pasaba por un largo letargo y los apostadores buscaban otros horizontes. 
En esa época, el nuevo presidente del Frontón Jai Alai, Eliseo Argüelles, encabezó la recuperación. La instalación se denominaría a partir de ese momento Compañía Sport y Fomento del Turismo, pero popularmente seguiría siendo “El Palacio de los Gritos”. 
Con las nuevas reglas, muchos pelotaris no lograron sobrevivir y tuvieron que retirarse. Otros sí se adaptarse a las nuevas condiciones, en las que ya no se permitiría más sujetar y caminar con la pelota en la cesta, ni mirar a un lado y a otro, en busca de la posición de los rivales, antes de hacer un tiro incómodo. 
En esa nueva época de la cesta punta, se recuerda el paso de otros excelentes pelotaris que se ocuparon de eternizar en la República la práctica de la Pelota Vasca. 
Marategui e Ituarte, los Erdoza y Cazalis, Ugartechea y Larrescaín, Larrinaga y los Irigoyen fueron los pelotaris que robaron los corazones de habaneros y visitantes, que atraídos por El Palacio de los Gritos fueron testigos de la brillantez de aquel espectáculo, matizado por electrizantes jugadas. 
Mas allá de La Habana, el 13 de noviembre de 1920 fue inaugurado el Frontón Jai Alai de la ciudad de Cienfuegos, garantizando que la modalidad alcanzara su mayor esplendor en la isla durante los años 1920. 
Por Cienfuegos pasaron pelotaris de talla mundial, entre ellos Barrenechea, Ecenarro, Elorza, Pistón Cubotica y Esquivel II y otros. 
Desde los años 1920, la cesta punta formó parte del entretenimiento cotidiano en la isla. Los pelotaris, profesionales unos, y otros, contaban con su propio espacio en la prensa y en las charlas casuales. 
Pero el Jai Alai, por su propia naturaleza profesional y su entorno marcado por las apuestas, fue barrido de la isla con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959. Desapareció entonces la tradición y nunca más se volvieron a escuchar los gritos de los emocionados fanáticos en el frontón”Jai Alai”. 
Fue así que pelotaris, corredores de apuestas y catedráticos, en su mayoría, se trasladaron a la Florida para darle continuidad a una tradición que, sin dudas, fue patrimonio único de la República-Cubana.


                                                   

                   

Guillermo Amutxastegi

 


Ondarroa-Vizkaia 1923

 

El fenómeno de la cesta-punta, Guillermo Amutxastegi San Martín, nació en la Villa de Ondarroa, el 28 de Septiembre de 1911.

Guillermo. Pelotari. Comienza sus actividades datan del año 1923, o sea de cuando tenía doce años de edad. Corrían los tiempos de los Erdoza, «Isidoro», Navarrete, «Arnedillo», Echeverría, «Matxín» y demás ases que triunfaban y se enriquecían por tierras americanas, lo que tuvo eco en las provincias vascongadas, y así, el año 1923 se formaba un grupo de «niños pelotaris» que lo componían «Guillermo», Lorenzo Osa, Sanmartín, Onaindía, Arana, «Ulacia», «Pistón», Olascoaga, Iturrino, «Segundín», Berrondo, Solozábal, Ramos, Azurmendi, Uría, Echevarría y Urrestarazu, el cual fue contratado para jugar en Madrid, abonándoles sesenta duros mensuales además de los gastos de hotel. El elenco de los noveles artistas obtuvo un gran éxito y, a fines del año 1923, se efectuó una selección dentro del cuadro citado, que fue contratado para actuar en un frontón de La Habana, donde actuaban raquetistas. En la Perla de las Antillas
Continuaron sus éxitos lo cual les abrió las puertas de Norteamérica. En 1924, quedó habilitado un frontón en Miami, donde nuestros artistas siguieron triunfando. Este grupo de muchachos fue multiplicándose, llegando a alcanzar el número de medio centenar con productos de Marquina, Ondárroa, Motrico, Saturrarán y otras localidades y de ellos salieron dos estrellas excepcionales: «Guillermo» y Estanislao Maiztegui, «Pistón», y pelotaris de primera categoría como Paco Berrondo, Julián Arana, Eusebio San Martín y «Segundín». No hay unanimidad en este caso de «Guillermo» -como tampoco quizás en el de «Txiquito de Gallarta»- para la estimación de su categoría de fenómeno. Son muchos los excelentes jugadores de la modalidad de cesta punta con quienes se le compara; pero tampoco existe esa unanimidad para señalarle un rival. Discutido o no, varios años hace que «Guillermo» viene siendo considerado como el primer zaguero de su modalidad, en la que, desde hace tiempo, viene actuando en el frontón «México», de la capital de los Estados Unidos Mexicanos. Ref. Luis Bombín, 1946. La oveja negra, el villano de la película, el luchador de (catch) que golpea antirreglamentariamente o que echa resina a los ojos de sus adversarios. El bárbaro, el fanfarrón. El mal criado ¡Ah¡ pero también el León, el idolo, el  milagro de la pelota, el monarca de la cesta-punta.

En todos los tiempos y en todas las especialidades parece como si todas las grandes figuras de la pelota se hubieran puesto de acuerdo para rivalizar en modestía, en deportividad y en corrección.

Caballeros en la kantxa lo fueron Biximodu, Paysandu y el Txikito de Eibar, en la época romantica de la elastica de cebra, lo han sido después  Juan Bautista Azkarate (Mondragonés), Joshé Irigoyen Igoa (Irigoyen I), Navarrete, Mariano Juaristi (Atano III), Txikito de Gallarta, Ituarte, Jesús Ábrego Narvarte  (Ábrego I), Amorebieta IV, lo fueron después Manolo Iturri, Julian Retegi (Retegi II), Txikito de Bolibar, Uriarte, Arbizu I “Mere”, Raúl, Pablo Lecumberri, Imanol Mugika (Mugika I)  y Juan Carlos Intxauspe., entre otros.

Y lo serán mañana los que vengan…Puede decirse que todo pelotari de nota, además de destacar por la calidad de su juego, destaca asimismo por su corrección y por su respeto hacía el público.  En la histtoria de la pelota hay, sin embargo una excepción dentro de esta norma general de caballeros. Existió, un divo, un súper “as” de la txistera, que cuando pisaba la kantxa en un día atravesado no respetaba nada, se mofaba de sus contrarios, se enfrentaba airadamente con las decisiones de los jueces, tomaba al público por el metafórico (pito del sereno), provocaba escándalos mayúsculos en los graderios…

Este borrascoso personaje por otra parte hombre de gran corazón, generoso y amigo incondicional de sus amigos se llamaba Guillermo Amutxastegi San Martín.

Guillermo aparte de haber sido uno de los más grandes de la “txistera-grande” de todos los tiempos, ha sido también y esto si que puede asegurarse rotundamente el pelotari de mayor colorrido que ha conocido la historia de nuestro deporte.

miércoles, 9 de abril de 2014


Homenaje al Campeón-manomanista, Azkoitoiarra
Luciano Juaristi (Atano X) (2 txapelas 1966-168) la 1ª y 
la 2ª frente al Vizcaíno, Hilario Azcarate, en la fotografía el Campeón haciendo entrega de la copa y la txapela al 
Infante Carlos Hugo.
 

Luciano Juaristi  (Atano X) “Campeón-manomanista” ofreció la txapela y la copa al 
Infante Carlos Hugo con Hilario Azcarate Subcampeón.

Astelena Eibarrés 15de mayo de 1966
Luciano Juaristi Alberdi, (Atano X), nació en Azkoitia-Guipuzcoa el 19 de Diciembre de 1932, debutó en el año 1956 y se retiró el año 1974. Conquistó una txapela en el campeonato-manomanista de 2ª categoría en el año 1961, y participó en cinco finales de 1ª consiguiendo dos txapelas frente al supercampeón Hilario Azcarate, años 1966 y 1968.
Luciano Juaristi (Atano X) se proclamó Campeón-manomanista al vencer en la final al Supercampeón el Vizcaíno de Elorrio Hilario Azcarate, que tiene en su haber (5 txapelas). Creo que ya no habrá dudas. Porque las había incluso antes y después de iniciada la gran final del campeonato-manomanista. 
El dinero con la clásica “cátedra” que no entiende de sentimentalismos adoptó una velada tendencia a favor de Hilario Azcarate. Creian que como siempre Atano X haría lo más bonito pero que a la postre acabaría nimponiéndose el de Elorrio. Pero esta vez se equivocaron. Porque en esta moderna edición 
David derrotó a Goliat.

Fotografía de la final del  Campeonato-manomanista HilarioAzcarate restando una 
pelota frente al Campeón Luciano Juaristi (Atano X) en el frontón 
Vitoriano el año 1968.

Y el triunfo del Azkoitiano sobre el Vizcaíno, se produjo después de demostrar una absoluta superioridad en todos los terrenos. Superioridad que después de finalizada la pelea, reconoció el propio Hilario Azcarate…
El viejo frontón Astelena-Eibarrés, volvió a ser el escenario de otro hecho historico. Después de cinco años de reinado. El de Elorrio-Vizkaia, cedió el trono al Guipuzcoano Atano X, es el nuevo Campeómn-manomanista. Así fue proclamado por el senado pelotazale, que abarrotaba totalmente los graderios del frontón Astelena, sobre sus ya gastadas losas Atano X, impuso su hegemonía que ya nadie discutirá.
No era un frontón para su juego preciosista. El frontis del Astelena es más bien bajo y allí solo lucen los pelotaris de poder. ¿Lo es el de Atano X? Quienes negaron sus virtudes, se habran convencido de ello, al ver cómo Hilario Azcarate tenía que cambiar su postura de juego… que no era la de verdad. ¡Luego diran que no “gozaba” la pelota¡
Pero en su fuero interno nos les cabe más remedio que reconocer por esta vez al menos que el azkoitiarra, superó el domingo al Vizcaíno en todos los aspectos, fuerza, habilidad, fondo y…juego y con pelotas de verdad.
Hilario se defendió con uñas y dientes. Y es que también es obligado destacar que Azcarate defendió su titulo con un tesón y una voluntad envidiables. Hasta once veces empleó el sota-mano para defenderse del despiadado ataque de Atano X. 
Y en siete de ellas con éxito, perdiendo cuatro pelotas. Resto saques inverosímiles y alcanzó también varias dejadas acreditando la fortaleza de sus piernas. Y en cuantas ocasiones pudo sacudirse el dominio que ejercía su rival, empleó la dejada con éxito, hasta cuatro tantos se apuntó con dicha jugada.

Incidencias del partido
Atano X, consiguió 5 tantos con el saque por una falta, por su parte Hilario Azcarate consiguió 3 tantos con el saque, no se registro ninguna igualada en el marcador a lo largo de la pelea. 
El marcador se movió así: 4-3, 8-3, 8-5, 9-5, 9-6, 11-6, 11-8, 18-8, 18-10, 18-13 y 22-13 final. Luciano Juaristi (Atano X) participó en  cinco finales en el campeonato-manomanista, frente a Hilario Azkarate el año 1965, conquistó la txapela de campeón en el año 1966 frente al Vizcaíno Hilario Azcarate, en 1967 perdio la final frente al Vizkaino Hilario Azcarate, en 1968 volvió a recuperar el trono de campeón-manomanista frente al de Elorrio, Hilario Azcarate, y en el año 1969, el campeonato-manomanista cambió de domicilio y se trasladó a Navarra, el pelotari de Erasun Ignacio Retegi (Retegi I) conquistaba su primera txapela en el Campeonato-manomanista al vencer en la final al doble Campeón Azkoitiano Luciano Juaristi (Atano X).
        
La fotografía corresponde a la final del año 1968 entre Luciano Juaristi(Atano X)
 en el frontón Astelena-Eibarrés, como botillero estuvo su tío (Atano III)
y el juez de centro 




“Palmarés del manomanista de 2ª”

Año Campeón              Subcampeón        Tanteo                Frontón
 1960 Lejarazu                Atano X          22-09                Deportivo
1961 Atano X                 Elguea              22-20               Astelena

“Palmarés del manomanista de Luciano Juaristi  (Atano X)

Año Campeón             Subcampeón          Marcador               Frontón
                 1965 Azkarate              Atano X                22-17                       Anoeta
               1966 Atano X               Azkarate            22-13                     Astelena
                 1967 Azkarate             Atano X                 22-18                      Anoeta
                 1968 Atano X               Azkarate               22-17                      Anoeta
              1969 Retegi I                Atano X              22-08                     Bergar











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jueves, 3 de abril de 2014


 “Historias de la pelota”
La vida y milagros de la pelotari raquetista, natural 
de Eibar-Guipuzcoa, Rosario Aranburu Mujika, 
más conocida por “Charo” que jugó en los frontones
de Eibar, Sevilla, Madrid, Barcelona, 
Valencia y Valladolid 
(1921-1950)

 
La pelotari raquetista, Eibarresa Rosario Aramburu


Eibar-Gupuzcoa 2 de Octubre de 1921
Charo, nombre con el que jugaba en los frontones como raquetista, era producto de las escuelas de raqueta que había en los frontones “Astelena” y Municipal de Txaltxa Zelai, de Eibar.
Nació el 2 de octubre de 1921, en la calle Ardanza, Tenía otras dos hermanas, Mari Carmen y Elentxu; y un hermano, llamado Juan María. Para completar su aprendizaje, los sábados marchaban a Elgoibar, donde había un frontón corto con rebote, contiguo a una taberna; allí se ejercitaban para aprender a rebotear. Debutó en el campo profesional con 14 años, en el Frontón Sierpes de Sevilla, el 15 de octubre de 1935, ganando 400 pesetas al mes.
El frontón era precioso y de pequeñas dimensiones, adecuado para que jugaran las raquetistas, ubicado en la calle Sierpes, nº 11, e inaugurado en 1935.
Tenía una longitud de 25,45 metros, una anchura de 7,80, una altura de frontis de 8 y una capacidad para 381 espectadores.
Se construyó para el juego de raqueta practicado por señoritas, aunque tenemos noticias de que se disputaron algunos festivales a raqueta jugados por hombres (procedentes del Nuevo Mundo, de Barcelona).
Al público, no muy entendido en pelota, le gustaban más las quinielas que los partidos. Hubo un intento de contratar palistas, pero no se llevó a efecto.
El frontón continuó programando festivales durante la Guerra Civil.
Finalizada ésta, la empresa contrató a un reducido número de manistas, que compartieron cancha con señoritas raquetistas.
A partir de1945, se comenzó a utilizar la cancha como pista de baloncesto. Se cerró poco tiempo después. Las raquetistas se movían en un ambiente alegre y simpático, pues el frontón era frecuentado por muchos deportistas, sobre todo por futbolistas y toreros.
En 1936 se celebró un famoso campeonato individual de raquetistas, en el que participaron: Antonia -la famosa “Toni” Feli, Josefina, Charo, Manola, Gallarta, Pepita y Carmina. Luego llegó la Guerra Civil y, como consecuencia, se desintegró su familia de Eibar.
Su madre y su hermana Elena se fueron a vivir con ella a Sevilla. Su hermano Juan Mari murió con 18 años, en la Peña Lemona, luchando en la parte republicana.
La influencia de la guerra se hacía notar hasta en el frontón, pues a las raquetistas se les hacía parar en pleno partido, mientras sonaban los acordes de la música “de los nacionales”. Las raquetistas
Estaban obligadas a escuchar los himnos con el brazo en alto, al estilo “facha”. Parece que trataban de imitar, aunque por distinto motivo, el “Ángelus” que se rezaba en los frontones de estos lares, si coincidía con las 12 del medio día.
En plena guerra todavía, pasó a jugar al Frontón Gros de San Sebastián.
En este frontón, su hermana Elena menor -luego jugaría también como raquetista, con el nombre de Elenchu- tuvo el cometido de presentar a las raquetistas las pelotas en un cestillo, para que las eligieran. A las que hacían este trabajo se les llamaba “Titas”. El Frontón Gros se inauguró el 24 de mayo de 1938. Ubicado en la calle del General Primo de Rivera, esquina con el Paseo de Colón, tenía una longitud de 31 metros, una anchura de cancha de 9, una altura de frontis de 9,35 y un aforo para 670 espectadores. Se cerró poco después, para sufrir una gran reforma.
Se reabrió el 5de agosto de 1939, completamente rehabilitado, y con una capacidad para 1.668 espectadores. A las diez y cuarto de la noche, jugaron a mano: Aranburu (en solitario) contra Etxabe III y Lasa, de Betelu; Rubio y Mondragonés contra Etxabe IV y Altuna; y, a raqueta, Angelita e Irura contra Chiquita de Mallabia y Rosina.
A partir de esa fecha, fue uno de los más importantes frontones de mano y se jugaron en él muchas finales del campeonato manomanista.
También han actuado pelotaris de cesta punta y señoritas raquetistas. Se cerró el 27 de julio de 1961, con una programación de tres partidos a mano. En el estelar, Azcarate (con la derecha) venció a Atano X.
Charo, durante su estancia en la capital donostiarra, fue víctima de una sanción en la playa de la Concha.
Una sanción por una causa que ahora podríamos calificar de absurda; pero entonces, con la guerra de por medio, había normas muy rígidas.
El hecho ocurrió así: cuando estaba tranquilamente tomando el sol en la citada playa, se le acercó un policía municipal y la multó con 50 pesetas, porque estaba prohibido tomar el sol en traje de baño tumbada en la arena, según las normas establecidas en aquel entonces. La multa representaba la décima parte de las 500 que ganaba al mes; y eso era mucho dinero para pagar por una simpleza como estar tomando el sol tumbada en la playa. Terminada la Guerra Civil, marchó a Madrid para tomar parte en la reinauguración del Frontón Madrid, que durante el tiempo que duró la guerra estuvo cerrado.
Este frontón estaba ubicado en la calle Doctor Cortezo, nº 8, cerca de la Puerta del Sol. Basado en un proyecto de Fernando Lozano, fue inaugurado el 5 de junio de 1929, con partidos de raqueta jugados por señoritas, siendo sus propietarios Ildefonso Anabitarte Ansa y, más tarde, Jesús Goiri.
Su longitud era de 31,10 metros, con una anchura de 9,30 y una altura de 9,30, para una capacidad de 638 espectadores. El frontis era de bloques de piedra y su suelo, de losas, también de piedra. Contaba con un pequeño patio de butacas, pero gozaba de unos buenos palcos y un piso superior o galería.
Al principio fue su intendente Vicente Sabino Pedroche (Talavera), al que años más tarde le sucedería su hijo.
En este frontón había un cuadro de raquetistas de lo más destacado de la especialidad; allí conoció Charo a las mejores raquetistas, tales como Chiquita de Anoeta, Julita, Irura, “Toni” de Eibar y muchas más.
Después de estar jugando durante aproximadamente tres años, la empresa comenzó a enviar a sus raquetistas al Frontón Chiqui de Barcelona, para que jugaran en periodos cortos de unos tres meses, con objeto de reforzar el cuadro de raquetistas del frontón catalán.
En el primer viaje que hizo Charo a la capital catalana, fue acompañada por Julita y Poli; más tarde, Poli tuvo la desgracia de fallecer en Barcelona, de una enfermedad repentina.
El frontón Txiqui estaba situado en la plaza del Buen suceso, nº 1, donde ocupó parte del solar en el que estuvieron ubicados los grandes almacenes “El Siglo”, inaugurados en 1878 y destruidos la mañana del 25 de diciembre de 1932 por un incendio.
El frontón llamado también “La Bombonera”, por su elegante diseño y por los “bombones” (las atractivas señoritas que allí jugaban), fue inaugurado el sábado 21 de diciembre de 1935, con el nombre Txiqui -Alai, participando un cuadro de raquetistas. Tenía una longitud de 30 metros, una capacidad para 429 espectadores y su intendente fue Martín Aramendia que, al morir en un bombardeo durante la guerra civil en 1938, fue sustituido por el empresario Jesús Goiri.
A partir del 1 de abril de 1939, por orden gubernativa, pasaría a llamarse Frontón-Txiqui.
Durante la estancia de Charo en Madrid, conoció a Ezequiel, el que iba a ser más tarde su marido, vallisoletano de nacimiento.
Este, viviendo en París, había venido a España para luchar en el bando republicano en la Guerra Civil, durante la que fue hecho prisionero y no fue liberado hasta bastante más tarde de terminada la guerra. Después tuvo que hacer el servicio militar de tres años de duración, ya que no se había nacionalizado francés en su lugar de residencia. Fruto del matrimonio, tuvieron una hija llamada Yolanda. Ante lo cual, Charo dejó de jugar en los frontones, decisión que hoy en día se arrepiente de haberla tomado, pues recordando aquello manifiesta ahora: ¡Fue el mayor disparate que he hecho en mi vida!
El marido, sin pasaporte, se pasó a Francia de forma clandestina y se instaló en París, donde también vivía toda su familia. Charo regresó a casa de sus padres en Eibar, con la niña de tres años.
Trabajó en la pastelería Antxon, de la calle F. Calbetón, durante año y medio aproximadamente, hasta que fue solicitada para jugar en el Frontón Chiqui de Valencia. Dejando a la niña al cuidado de los padres, fue a jugar a Valencia.
El Frontón Chiqui -Jai de Valencia estaba situado en la calle Ruzafa.
Se jugaba en la modalidad de raqueta por señoritas pelotaris. Tenía un aforo de 500 localidades, con un largo de 29 metros y un ancho de 9. Fue inaugurado en 1942.
También las raquetistas de este frontón eran de gran nivel. Allí conoció a María Eugenia Zubiaurre “Txeni”, de Arrate- Eibar, que era una de las mejores. Charo jugó en ese frontón hasta que decidió retirarse, allá por el año 1950, con 28 o 29 años de edad, y volvió a Eibar, donde estaba su hija con sus padres. Acto seguido, intentó reunirse con su marido, que se encontraba en París.
Pero era imposible hacerlo por la vía normal, pues carecía de pasaporte y tampoco tenía posibilidad de que se lo concedieran. Ante eso, Charo decidió marcharse a Francia como lo hacen actualmente los africanos que llegan a las costas españolas, en patera.
Embarcando en Hondarribia junto a su hija de 4 años y otros pasajeros, a bordo de una lancha que se dedicaba a estos menesteres, en la oscuridad de la noche marcharon rumbo a Francia, pasando por la cercana población de Hendaya y después de recorrer un trayecto hasta perder de vista dicha población, bordearon la costa francesa hasta llegar a un lugar deshabitado y agreste, donde desembarcaron.
Hay que decir que, previamente, se había puesto de acuerdo con su marido sobre el día, hora y lugar en que iban a hacer la travesía. Subiendo por el monte a oscuras, llegaron al lugar previsto, donde se encontraron con su marido.
Después se trasladaron a París. En París llegaron a regentar un bar. Después de 6 años de estancia en la capital francesa, Charo decidió regresar a Eibar con su hija. En Eibar se colocó en la empresa Alfa, en la que trabajó hasta los 60 años, fecha en que se jubiló. Actualmente vive en Eibar, en la calle Legarre y, a pesar de sus 88 años de edad, se la ve llena de vitalidad. Da la impresión de que aún podría jugar un partido cortito. Su marido, Ezequiel, les visitaba periódicamente en Eibar, cuando vivía con su hija; luego falleció en París.
En la actualidad, durante los veranos marcha a Marbella -Málaga-, donde vive su hija, ya jubilada. Tiene una nieta que vive en Madrid. Charo nos dice que, como raquetista, no fue de las de primera categoría, sino de las del siguiente escalafón.
Jugaba de delantera, siendo sus pelotazos de derecha su mejor cualidad, aunque tampoco desmerecían su revés y rebote.


Texto y foto de José Agustín Larrañaga

miércoles, 2 de abril de 2014

HISTORIAS DE LA PELOTA
HOMENAJE-PÓSTUMO AL DOCTOR E HISTORIADOR 
D. JOSÉ JOAQUIN ARAZURI DIEZ 

 
D. José Joaquín Arazuri Diez, con su gran archivo
De sus libros publicados

PAMPLONA AÑO 1877
D, José Joaquin Arazuri  Diez, nació en Pamplona el 1 de diciembre de 1918-falleció el 6 de noviembre de 2000) fue médico puericultor e historiador de su ciudad natal.
En su obra histórica sobre la capital Navarra (Pamplona estrena siglo”, Pamplona antaño”, Pamplona calles y barrios) se encuentran interesantes noticias de viejos y memorables frontones, que ha logrado localizar, reconstruir en el recuerdo y superponer sobre el actual callejero.
Había pequeños Trinketes de barrio, como el de pellejerías, hoy calle Jarauta, que era un modesto frontón donde nuestros antepasados, por pocos céntimos, disponían de la kantxa para jugar partidos de pelota.Y como el Trinkete de San Agustín, en la calle de su mismo nombre, que fue el precedente del nuevo Euskal-Jai “un Trinkete hermoso, con graderío en la parte posterior y grandes ventanas en la alta pared del lado derecho, con “frailes” en los ángulos del frente. Había además allí cuatro paredes para jugar al ble. Aquellos juegos de pelota, añade Arazuri, tenían la entrada común por San Agustín y salida por la Merced. Se utilizaron hasta finales del siglo XIX.
“El Eco de Navarra” de 2 de junio de 1877 publicaba la siguiente gacetilla: Anteayer a la tarde en el juego de pelota de San Agustín recibió un espectador un pelotazo tan horrible en las narices, que a las cuatro horas del suceso se le produjo una hemorragia que apenas podía contenérsele la sangre que vertía.
El facultativo, llamado a toda prisa por la familia del paciente, tuvo  que   emplear cuantos recursos enseña la ciencia para evitar las funestas consecuencias que este accidente pudiera ocasionar”.
Y hubo grandes instalaciones deportivas municipales que han estado vinculadas a importantes proyectos urbanísticos o a entrañables instituciones pamplonesas. Tales como el Juego-Nuevo de la casa de Misericordia y el Juego de Pelota del Salón Viejo de la Taconera. El Juego-Nuevo de la Misericordia, jugó un buen papel en su época como ayuda económica a los gastos de la Casa de Misericordia. Como ahora, mejorando lo pasado, la Plaza de toros. La Meca estaba entonces en el Paseo de valencia.
La fundación de esta Santa casa, escribe José Joaquín Arazuri, tuvo sus orígenes en el año 1692, en que por iniciativa del Ayuntamiento, se pensó en recoger “a los mendigos y pordioseros que, vagabundeaban de puerta en puerta, no viven cristianamente, la mayor parte de ellos por desconocer la doctrina cristiana y los artículos de nuestra santa fe”.
Con esta idea inicial y con el concurso de las Autoridades, Cabildo, Catedral, Ordenes Religiosas y vecinos de la Ciudad se comenzó la construcción de dicho edificio a un lado el Paseo de valencia, en el año 1702, inaugurándose el día 15 de agosto de 1706 y dedicándose a nuestra Señora de la Misericordia.
Aquel gran caserón, llamado la Meca, comprendía el actual comienzo de la calle García Castañón hasta su cruce con la calle Fernández Arenas casa nº 7 del actual Paseo de Sarasate, Cine Príncipe de Viana, caja de Ahorros Municipal y casas números 1 de García Castañón y 4 de Fernández Arenas.
“Para su mantenimiento se obtuvieron suscripciones de muchos pamploneses y de todas las Ordenes Religiosas, que aportaban sus limosnas en forma de harina, pan, legumbres, patatas y trigo.
A pesar de todas estas donaciones y limosnas, el mantenimiento de esta Institución fue más difícil de lo que en principio parecía teniendo que instalar un taller para conseguir nuevos ingresos.
“Al correr de los años, hubo épocas en que la situación económica llegó a ser bastante precaria como ocurrió en el último tercio del siglo XVIII.
Entonces el Ayuntamiento, con el fin de conseguir ingresos constantes, acordó el 28 de febrero de 1777 “que, a espaldas de la Casa de Misericordia en el sitio que hay contra la tapia de los patios de aquélla, el cual, por no ser útil para otro efecto, ha sólido servir de taller de canteros, se construya un juego formal de Trinkete para la pública diversión, y que el producto que rindiese se refunda en beneficio de la Casa.”
En el recinto de la Casa de Misericordia hubo dos juegos de pelota: un Trinkete y el llamado Juego-Nuevo. Lo certifican D. Teodoro de Otxoa y D. Pascual  Madoz en sus “Diccionarios” de 1842 y 1849 respectivamente.
Madoz amplía detalles diciendo que el Juego-Nuevo se usaba “señaladamente en las tardes de verano” y el Trinkete “más frecuentemente en el invierno y en los días lluviosos de todas las estaciones”
El Trinkete era un edificio, “una hermosa sala embaldosada de piedra con una galería baja y otra alta” .El Juego-Nuevo, descubierto, era “una hermosa plaza bien arenada y con gradería de asientos” Primero se construyó el Trinkete y después la plaza de rebote, a la que por eso se llamó el Juego-Nuevo.
“La entrada a la kantxa (del Juego-Nuevo) escribe J.J Arazuri, era por la casa nº 12 de la calle de San Ignacio (hoy la nº 4 de Fernández Arenas).
El frontón estaba en la parte del Paseo de Valencia, aunque entre ambos existía una casa donde se hallaba instalado el cuerpo de guardia militar anteriormente llamado del Principal, por haber estado en la Plaza del Castillo junto al Teatro Principal.
Encima del frontón había una red metálica para que las pelotas altas no salieran del recinto.
A pesar de ello, algunas pasaban por encima de la red e iban a caer al Paseo entonces los pintxes con el grito de ¡!Taconera¡¡ lo avisaban con el fin de evitar pelotazos a los transeúntes y para que estos viesen dónde caían.”
“Como curiosidad, prosigue Arazuri, hemos recogido las prohibiciones que imponía dicho frontón y que afectaban: A los gramáticos, para entrar a jugar o ver jugar; a los criados de los comerciantes, a los cuales sólo se les permitía la entrada los días festivos, a partir de las dos de la tarde; a los licenciados manteístas, los días de estudio; y a los sirvientes de las curias sólo se les dejaba entrar los días festivos y los días de tribunal, de una a dos y de cinco de la tarde en adelante.
El Juego-Nuevo llegó a centenario. Y a viejo.
El Eco de Navarra” de 12 de junio de 1877 denunciaba su estado lamentable: “En la plaza de rebote conocida con el nombre de Juego-Nuevo que tanta concurrencia atrae en la época que atravesamos, presenta un aspecto deplorable en la gradería baja, así como en los toldos y asientos de la galería alta, (aquí se llama “plaza de rebote y se dice que tenía toldos sobre los asientos de la galería alta). Por aquellos años se jugaba ya a blé y a mano; es decir, al frontón:
El 3 de septiembre de 1877 informaba “El Eco de Navarra”. “Anteayer se jugó en el Juego-Nuevo un buen partido de pelota a blé y a mano, siendo los contrincantes Karricalutxe e Ibarra contra tres afamados jugadores.
Después de una larga lucha, se suspendió, quedando iguales en el marcador y para continuarlo al día siguiente”.
Se jugaba también partidos de desafío con condiciones raras que atraían mucho público. El Gacetillero de “El Eco de Navarra” anunciaba el 15 de noviembre de 1877.
Según nuestras noticias, el  sábado próximo,, se jugará en el Juego-Nuevo un partido de pelota a blé y a mano que ha de llamar a dicho punto una numerosa concurrencia si el tiempo no lo impiden los partidos de los San Fermines de 1889 aparece un detalle curioso sobre el distintivo de los jugadores.
En vez de las fajas actuales, usaban txapelas rojas y azules. El detalle recogido por “El Eco de Navarra” lo facilita José, Joaquin Arazuri Diez.

Se celebró un partido a blé y a txistera entre jugadores argentinos y guipuzcoanos, llevando los primeros txapelas rojas y los segundos, azules.