BREVE HISTORIA DE
LA PALA EN CUATRO
CAPITULOS DEDICADO A LOS AMANTES DEL “LEÑO”PRIMERA PARTE
CAPITULOS DEDICADO A LOS AMANTES DEL “LEÑO”PRIMERA PARTE
Cuadro dedicado al “Juego de Pelota a
pala” pintado por
D. Francisco de Goya y Lucientes, lo realizó entre Enero y Julio del año 1779
D. Francisco de Goya y Lucientes, lo realizó entre Enero y Julio del año 1779
INTRODUCCIÓN
En los trinquetes de la Edad Media se utilizaron
unas pequeñas palitas, especie de parches de pergamino pegados a unos aros de
madera para golpear con ellas las pelotas pequeñas y livianas que se utilizaban
en el "Jeu de Paume".
No hay noticia exacta de la época en que se haya
empezado a jugar a la pelota valiéndome de una superficie plana de
madera como es la pala.
Es curioso observar que Goya en un cartón que
pintó para tapiz que tituló
El juego de pelota, presenta a dos pelotaris
(vestidos, naturalmente de paisano al estilo de la época), blandiendo en sus
manos derechas dos palas que responden al diseño que acabó por imponerse cuando
esta modalidad se implantó en los frontones industriales con profesionales, en
los primeros años del siglo XX.
Parece ser que los primeros pasos profesionales los dio la pala en Navarra, pues de allí partió el desafío que lanzaron los hermanos Eraso, de Uterga, que fue aceptado por los vizcaínos, Goicoetxea y Txikito de Abando, iniciándose la época moderna de esta herramienta con los partidos que se jugaron el primero en Vergara el Domingo de Resurrección del año 1903, el segundo en el viejo Euskalduna de Bilbao, suspendiéndose por lluvia el tercero, de desempate, que se concertó en el gran frontón abierto de Durango.
Antes de este episodio se habían jugado algunos desafíos entre aficionados de Durango y de Eibar; pero el gran impacto que el reto de los hermanos Eraso, causó en la afición del País Vasco (concentrada toda ella en el juego de la pelota) hizo que cundiera la afición en Vizkaia, principalmente en Durango y Ermua, y en el frontón de Zabaldibe del padre de los Begoñeses. Y tantos y tan rápidos fueron los progresos de los futuros profesionales que la empresa del frontón Euskalduna, se decidió a formar su cuadro con palistas, desistiendo definitivamente de los pelotaris de la cesta-punta que atravesaba un período de decadencia. Se recuerdan los nombres de los primeros "ases" palistas, durangueses casi todos ellos.
Parece ser que los primeros pasos profesionales los dio la pala en Navarra, pues de allí partió el desafío que lanzaron los hermanos Eraso, de Uterga, que fue aceptado por los vizcaínos, Goicoetxea y Txikito de Abando, iniciándose la época moderna de esta herramienta con los partidos que se jugaron el primero en Vergara el Domingo de Resurrección del año 1903, el segundo en el viejo Euskalduna de Bilbao, suspendiéndose por lluvia el tercero, de desempate, que se concertó en el gran frontón abierto de Durango.
Antes de este episodio se habían jugado algunos desafíos entre aficionados de Durango y de Eibar; pero el gran impacto que el reto de los hermanos Eraso, causó en la afición del País Vasco (concentrada toda ella en el juego de la pelota) hizo que cundiera la afición en Vizkaia, principalmente en Durango y Ermua, y en el frontón de Zabaldibe del padre de los Begoñeses. Y tantos y tan rápidos fueron los progresos de los futuros profesionales que la empresa del frontón Euskalduna, se decidió a formar su cuadro con palistas, desistiendo definitivamente de los pelotaris de la cesta-punta que atravesaba un período de decadencia. Se recuerdan los nombres de los primeros "ases" palistas, durangueses casi todos ellos.
En aquel tiempo surgió la figura de Juan
Guisasola, Begoñés I, que ha sido el que dio categoría artística al juego de
pala que hasta entonces se había limitado a pegar contra el frontis con la
mayor fuerza posible.
Muy pronto el juego de la pala conquistó a todos los públicos extendiéndose por las más importantes capitales, arraigando profundamente en Madrid, primero en el frontón Central, de la plaza del Carmen, después en el Jai Alai y últimamente en el frontón Recoletos. Se construyeron frontones en Valladolid, Sevilla, Zaragoza y Barcelona, Palma de Mallorca entre otras poblaciones de menor importancia, y no contentos con estas conquistas, los palistas cruzaron el charco y se lanzaron a la aventura de acreditarse en los frontones de la Habana y de México, en los que predominaba la cesta-punta con carácter de monopolio.
Sería tarea larga recoger en esta breve impresión la lista de los grandes pelotaris que se han dedicado a cultivar la pala como profesionales. Casi todos han sido vizkaínos, debido, sin duda, a que tanto en Guipúzcoa como en Navarra predominaba la afición a la modalidad de remonte, también de historial brillante. Y solamente en los últimos años se está advirtiendo que los semilleros de palistas profesionales están en Navarra.
Después de los pioneros durangueses ocuparon puestos preferentes los delanteros Urbano Larrucea (Amorebieta II), Juan Aboitiz (Chistu I), los hermanos Quintana, especialmente; sumándose a esta larga lista de vizcaínos los nombres del madrileño Ricardo y del navarro Oroz III, verdadero fenómeno de la especialidad.
Entre los zagueros se recuerda la seguridad de Elorrio, Navarrete, Cantabria, Unamuno (hijo de Zacarías), la potencia de Modesto Perea, Arrarte, Narru I, el malogrado Pasay, guipuzcoano, "Ermua", Villaro II, Aguirrebengoa, el elegante y segurísimo Josetxo Aguirre, de Abadiano, estrella del Recolectos madrileño durante muchos años, Oroz I y otros muchos.
Posteriormente y con la desaparición de los frontones Euskalduna y Recoletos, la especialidad se concentró exclusivamente en el recinto del Club Deportivo de Bilbao en donde destacaron, Begoñés VII, Alsúa I y Guisasola.
Muy pronto el juego de la pala conquistó a todos los públicos extendiéndose por las más importantes capitales, arraigando profundamente en Madrid, primero en el frontón Central, de la plaza del Carmen, después en el Jai Alai y últimamente en el frontón Recoletos. Se construyeron frontones en Valladolid, Sevilla, Zaragoza y Barcelona, Palma de Mallorca entre otras poblaciones de menor importancia, y no contentos con estas conquistas, los palistas cruzaron el charco y se lanzaron a la aventura de acreditarse en los frontones de la Habana y de México, en los que predominaba la cesta-punta con carácter de monopolio.
Sería tarea larga recoger en esta breve impresión la lista de los grandes pelotaris que se han dedicado a cultivar la pala como profesionales. Casi todos han sido vizkaínos, debido, sin duda, a que tanto en Guipúzcoa como en Navarra predominaba la afición a la modalidad de remonte, también de historial brillante. Y solamente en los últimos años se está advirtiendo que los semilleros de palistas profesionales están en Navarra.
Después de los pioneros durangueses ocuparon puestos preferentes los delanteros Urbano Larrucea (Amorebieta II), Juan Aboitiz (Chistu I), los hermanos Quintana, especialmente; sumándose a esta larga lista de vizcaínos los nombres del madrileño Ricardo y del navarro Oroz III, verdadero fenómeno de la especialidad.
Entre los zagueros se recuerda la seguridad de Elorrio, Navarrete, Cantabria, Unamuno (hijo de Zacarías), la potencia de Modesto Perea, Arrarte, Narru I, el malogrado Pasay, guipuzcoano, "Ermua", Villaro II, Aguirrebengoa, el elegante y segurísimo Josetxo Aguirre, de Abadiano, estrella del Recolectos madrileño durante muchos años, Oroz I y otros muchos.
Posteriormente y con la desaparición de los frontones Euskalduna y Recoletos, la especialidad se concentró exclusivamente en el recinto del Club Deportivo de Bilbao en donde destacaron, Begoñés VII, Alsúa I y Guisasola.
El cuadro va completándose con jóvenes figuras
que, como antes se ha apuntado, van surgiendo en Navarra.
Llegan los Iturri, Beitia, Salvador, Goldaracena, Arribillaga y Saralegui que, en la flor de la vida y cuando estaba cumpliendo una extraordinaria carrera deportiva -pasará a la historia con el sobrenombre de "la zurda de oro"- murió en la kantxa del Carmelo Balda donostiarra. Contemporáneamente apareció un nuevo fenómeno, el navarro Iturri que ha sido la figura de la modalidad en estos últimos tiempos.
Surgieron los frontones de Vitoria y Carmelo Balda, gracias al tesón y el entusiasmo del admirable empresario navarro, Carmelo Echavarren.
Pero la empresa no continuó y de nuevo la pala se circunscribió exclusivamente al Deportivo bilbaíno. No se vislumbran nuevas figuras y estos son instantes de "impase" y de preocupación por la especialidad.
En 1990 todos los ojos y todas las aspiraciones para la revitalización del "leño" estaban puestos en
Llegan los Iturri, Beitia, Salvador, Goldaracena, Arribillaga y Saralegui que, en la flor de la vida y cuando estaba cumpliendo una extraordinaria carrera deportiva -pasará a la historia con el sobrenombre de "la zurda de oro"- murió en la kantxa del Carmelo Balda donostiarra. Contemporáneamente apareció un nuevo fenómeno, el navarro Iturri que ha sido la figura de la modalidad en estos últimos tiempos.
Surgieron los frontones de Vitoria y Carmelo Balda, gracias al tesón y el entusiasmo del admirable empresario navarro, Carmelo Echavarren.
Pero la empresa no continuó y de nuevo la pala se circunscribió exclusivamente al Deportivo bilbaíno. No se vislumbran nuevas figuras y estos son instantes de "impase" y de preocupación por la especialidad.
En 1990 todos los ojos y todas las aspiraciones para la revitalización del "leño" estaban puestos en
Oscar Insausti, el pelotari pamplonés aficionado,
Campeón del Mundo.
En pala larga amateur, han sido campeones de España los navarros: Goiburu-Jadraque (1945).
Sarobe-López (1948), Mendiluce-Egaña (1970), Mendiluce-Oreja (1972 y 1973),
Iturri-Beunza (1982).
En pala corta lograron ser campeones de España las parejas navarras:
Beola-Goiburu (1945), Eseverri-Machiarena (1957).
Santi Mendiluce y Peio Egaña (1966), Casado-Oreja I (1971), Casado-Egaña (1974).
Echandi-Ezponda (1976).Ameztoy-Barcos (1979).
En pala larga amateur, han sido campeones de España los navarros: Goiburu-Jadraque (1945).
Sarobe-López (1948), Mendiluce-Egaña (1970), Mendiluce-Oreja (1972 y 1973),
Iturri-Beunza (1982).
En pala corta lograron ser campeones de España las parejas navarras:
Beola-Goiburu (1945), Eseverri-Machiarena (1957).
Santi Mendiluce y Peio Egaña (1966), Casado-Oreja I (1971), Casado-Egaña (1974).
Echandi-Ezponda (1976).Ameztoy-Barcos (1979).
En paleta con pelota de cuero, se proclamaron campeones de España los navarros
Insausti-Valdés (1982) e Insausti-Arbeloa (1983).
EL 14 DE ABRIL DEL AÑO 1895 SE INAUGURO EN
BILBAO
EL FRONTÓN “EUSKALDUNA”
EL FRONTÓN “EUSKALDUNA”
Fachada del histórico frontón “Euskalduna”
El 14 de Abril de 1895
se celebra el gran acontecimiento de la inauguración del Frontón Euskalduna de
Bilbao.
El
gran cronista y periodista Fernando Castro en su libro, “El juego de la cesta
punta”, comenta las características del nuevo Frontón: el frontis, pared
izquierda y rebote es de sillería de caliza de las canteras de Iturrigorri y
Miravilla; tiene su cancha una longitud de 64 metros y su primer intendente es
el Durangues Indalecio
Sarasketa“Txiquito de Eibar”.
El cuadro de pelotaris
es fabuloso: Portal, Pasieguito, Irún, Navarrete, Gamborenea, Franchesa,
Takolo, Eguibar, Pedrós, Abadiano, Barcaiztegui, Mendiguren, Brau, Salsamendi,
A. Garro, Bravo, Cecilio, Jorge, Muchacho, Salazar, Olaiz, Zabarte, Melchor, Ali,
Solozábal, Ayestarán, Chiquito de Ondárroa, Guruceta, Enbil, Madariaga, Robles,
Chiquito de Abando, Blenes, Chaporta, Miguel Zabarte, etc.
Para la gente elegante no existía más que el juego
de la cesta punta; los pelotaris más destacados empiezan a cobrar 500 pts, por
partido, cifra que escandaliza a muchos aficionados.
El año 1937 una bomba destruyó parte del frontón,
se reconstruyó y se reinauguró el nuevo frontón “Euskalduna”
EL
8 DE DICIEMBRE DE 1939, SE INAUGURÓ EL NUEVO FRONTÓN “EUSKALDUNA” DE BILBAO, TOTALMENTE REMOZADO
Vista panoramica de la cancha del nuevo frontón "Euskalduna-Bilbaino"
El nuevo frontón Bilbaíno
“Euskalduna” se inauguró el 8 de Diciembre
de 1939, con un partido a pala entre los aficionados Ochandiano y Jadraque
frente a Pello Mª Baleztena y Enrique Abril, Jesús Abrego fue el invitado en el
partido de remonte,se enfrento con Irigoyen II a Francisco Arce e Iturain, el
frontón “Euskalduna” se cerró en el 30
de agosto del año 1957
HOMENAJE
A
LOS PELOTARIS VASCOS QUE PARTICIPARON EN LAS “OLIMPIADAS” DE PARÍS-FRANCIA, EL AÑO 1924
Fotografía de los tres atlantes
“Campeones Olímpicos” de la pelota-vasca en
la especialidad de la Pala, en las Olimpiadas de Paris-Francia el año 1924:
son de izda. a decha: Cantolla, el suplente y Javier
Adarraga
D. Javier Adarraga, Ingeniero Industrial de Empresa muy
importante, desde su mocedad, ha sido un deportista perfecto y entusiasta del
deporte de la pelota de cuyas modalidades practicaba con preferencia la Pala,
llegando a dominarla a la perfección, siendo en el año (1924) seleccionado por
la Federación Española para que la representara en dicha modalidad en las
“Olimpiadas” que se celebraron en Paris-Francia, y la representó con tal
brillantez, que consiguió el Título de “Campeón-Olímpico de Pala acompañado de
Cantilla” en (1924).
Cuando Javier Adarraga, llegó a instalarse en Logroño por su calidad de Ingeniero inculcó a la juventud la práctica de esta modalidad de la pelota jugando en el hermoso frontón que posee, la Señora viuda de Rezola, con hermoso frontis de sillería de (55 metros de largo), en cuya ubicación han llegado a jugarse los partidos de “Campeonato de la Federación Riojana”
La Federación española, el año 1929, le nombró Presidente de la Federación Riojana, cargo que lo ha desempeñado, con el mayor tesón y éxito, puesto que ha sabido conquistar con sus pelotaris, Campeonatos de España para su región y ha contribuido a que la provincia de la Rioja, se construyeran una serie de frontones y regalaba a doquier confeccionados por él planos de frontones, en los que se aclaraban loa más pequeños detalles para esta clase de edificaciones. Toda la Rioja le quiere y le admira.
Cuando Javier Adarraga, llegó a instalarse en Logroño por su calidad de Ingeniero inculcó a la juventud la práctica de esta modalidad de la pelota jugando en el hermoso frontón que posee, la Señora viuda de Rezola, con hermoso frontis de sillería de (55 metros de largo), en cuya ubicación han llegado a jugarse los partidos de “Campeonato de la Federación Riojana”
La Federación española, el año 1929, le nombró Presidente de la Federación Riojana, cargo que lo ha desempeñado, con el mayor tesón y éxito, puesto que ha sabido conquistar con sus pelotaris, Campeonatos de España para su región y ha contribuido a que la provincia de la Rioja, se construyeran una serie de frontones y regalaba a doquier confeccionados por él planos de frontones, en los que se aclaraban loa más pequeños detalles para esta clase de edificaciones. Toda la Rioja le quiere y le admira.
CINCO PELOTARIS
HISTORICOS DE LA PALA,
CON ARSENIO
MERODIO (TXIKITO DE GALLARTA)
Fotografía histórica
de cinco fenómenos de la pala, son de izqda a decha:
los Hermanos Quintana II,
IV y III, Araquistaín y Arsenio Merodio
(Txikito de Gallarta)
Bien puede
decirse que si ha habido un auténtico catedrático en la especialidad de la
pala, ese fue Arsenio Merodio Oliván
(Txikito de Gallarta).
Este
vizcaíno de las Encartaciones no parecía poseer el mínimo de condiciones
requeridas para destacar en un deporte tan duro como el que eligió y en el que,
pese a todo, llegó a ser el nº 1, Para empezar, al lado de casi todos los demás
palistas, que eran corpulentos y atléticos, el txikito resultaba poco menos que
esmirriado.
Por si fuera
poco, no era “cachetero” ni llegó jamás a controlar la pelota un poca pasada,
recursos, o más bien virtudes, esenciales para todo palista que se precie,
tanto, de los de su tiempo como de los actuales.
Pero este
pelotari que carecía de cualidades tan esenciales como, lo que prácticamente
descalificaría de entrada a cualquier palista, o al menos le cerraría el paso
para acceder a las altas cotas reservadas para los “ases” disponía de un don
especial: el del conocimiento, el de la ciencia.
Don que
solamente puede adquirirse de dos maneras: la primera por la vía de la
experiencia, que exige siempre muchos años…de profesión. Pero que, en todo
caso, permite que el pelotari maduro que ve mermados el brio de su brazo, la
agilidad de sus piernas y la rapidez de reflejos, pueda defenderse todavía
durante algunos años, prolongando así su carrera deportiva La segunda manera de
llegar a esa fase del conocimiento supremo sería la de la vía carismática.
En todas las
facultades y disciplinas, ya sean artísticas, científicas o deportivas, se
suele dar de tarde en tarde, claro está, pero se da, el caso de algun tipo que
no necesita transitar por los senderos asignados para todos como norma ortodoxa
e imprescindible, y que para cuando los demás llegan, rendidos y un tanto
aventajados, a la meta propuesta, se encuentran con que él lleva allí largo
rato, fresco y descansado.
Por su
puesto, y volviendo al tema de la pelota, quien nace con este don de la
sabiduría suprema, no espera a utilizarlo cuando vayan a decaer sus facultades, que eso también lo hará entonces,
sino que lo aplica desde el principio y por descontado, en los años de la
plenitud física, lo que generalmente le convierten en un pelotari excepcional:
en un pelotari de primerísima fila.
Y eso es
exactamente lo que fue Arsenio Merodio. Tenía desde el principio, desde que se
inició en la difícil modalidad del leño, el instinto preciso de la jugada,
el sentido exacto de la colocación.
Con sólo ver
o casi sin ver percibiendo apenas la sombra del adversario sabía adónde iba a
dirigir su pelotazo. Rara vez entraba a
pelotas forzadas la impresión de que sus contrarios jugaban torpemente,
lanzando siempre la pelota al sitio preciso en el que él se encontraba. Si
tuviéramos que definir el juego de Txikito de Gallarta, diríamos que era el pelotari académico, el de un
técnico, el de un clásico.
Esta uno
incluso tentado a imitar a D. Antonio Peña y Goñi extrayendo algún que otro
ejemplo del mundo musical y hasta quizá del taurino que ambos le eran muy caros
y familiares, pero no cae en la tentación y deja la definición en ese trinomio: académico, técnico, clásico.
Actualmente
muchos aficionados tienden a establecer comparaciones entre Txikito de Gallarta
e Manolo Iturri, el formidable palista navarro.
Pero el planteamiento de este cotejo, tras un lapso separado excesivamente dilatado, suscitaría aún más obstáculos e imponderables que el de Joshé Irigoyen y Jesús Abrego. De todas maneras un detalle a tener en cuenta a la hora de valorar los méritos de Txikito de Gallarta es que tampoco fue de los que tuvieron las cosas fáciles, su época era la época de Txistu, Araquistaín, Abasolo de gran Begoñes III, Quintana, Zarraga y un largo etc. Y destacó sobre todos ellos.
Pero el planteamiento de este cotejo, tras un lapso separado excesivamente dilatado, suscitaría aún más obstáculos e imponderables que el de Joshé Irigoyen y Jesús Abrego. De todas maneras un detalle a tener en cuenta a la hora de valorar los méritos de Txikito de Gallarta es que tampoco fue de los que tuvieron las cosas fáciles, su época era la época de Txistu, Araquistaín, Abasolo de gran Begoñes III, Quintana, Zarraga y un largo etc. Y destacó sobre todos ellos.
Arsenio
Meriodo el de Gallarta poseyó eso que se llama ciencia infusa. Ahí radicó el
secreto de su grandeza. Ahí el de su carrera triunfal…
ANTONIO LARRUCEA BUSTINZA (AMOREBIETA IV)
EL FENOMENAL ZAGUERO, NACIDO EN ETXANO-BIZKAIA
ANTONIO LARRUCEA BUSTINZA
Cuatro grandes del “Leño” son de izda. a dcha.:
Carmelo Alsua, Begoñes VII,
Agirrebengoa y Amorebieta IV, (foto del gran libro
de la pala)
Etxano-Bizkaia
año 1933
Amorebieta IV.
Pelotari nacido en Etxano (Bizkaia) el 20 de diciembre de 1933. Idolo del
Euskalduna y Recoletos, peculiar por su estilo y entusiasmo, para los diez años
ya se medía en el desaparecido Gros de Donostia-San Sebastián, junto a los
Begoñeses VI, VII y compañía.
El año 1950 acompañado
de Arbizu, se proclamaba subcampeón nacional de aficionados tras ser derrotados
por Artola-Abril. Este mismo año debutaba en el campo profesional actuando en
las canchas de Bilbao, Madrid y otros.
El año 1954, un
extraordinario plantel tanto del Euskalduna como del frontón Recoletos de
Madrid, cruzaba el "charco" a México.
Y allí estaba
Amorebieta IV junto a Oroz III, Baracaldo II, Uriarte, Begoñés VII, dejando un
grato recuerdo.
En el palmarés del
Campeonato de España de la especialidad de pala nos encontramos con Andoni, en
este cuadro de honor:
1954: Campeones, Jesús Oroz y Justo Oroz "Oroz III y II" subcampeones, "Ituarte II" y "Amorebieta IV"
1956: Campeones, "Murguía III" y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa.
1959: Campeones, "Murguía III" y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa. 1960: Campeones, Solozábal y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa.
1954: Campeones, Jesús Oroz y Justo Oroz "Oroz III y II" subcampeones, "Ituarte II" y "Amorebieta IV"
1956: Campeones, "Murguía III" y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa.
1959: Campeones, "Murguía III" y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa. 1960: Campeones, Solozábal y "Amorebieta IV"; subcampeones, "Begoñés VII" y Aguirrebengoa.
Cuatro veces Campeón
del Euskalduna, consiguió la gran hazaña de batir -en solitario- nada menos que
a Murguía e Iturregui. Vio cortada su brillante carrera por una enfermedad.
Amorebieta IV disputaría su último encuentro en el frontón Recoletos Madrileño el 29 de julio de 1962.
Fue un partido entre
Begoñés V-Amorebieta IV contra Ituarte-Aguirrebengoa. Tras diez años de
inactividad, el 1 de julio de 1972 reaparecía en el frontón Deportivo Bilbaíno.
En esta su reaparición, Dúo-Amorebieta IV se enfrentaban contra Ansorena
II-Begoñés VII, partido que terminó con el triunfo de los segundos por 45-43,
después de emocionante batalla.
La prensa reflejó el
acontecimiento: "...las palmas echaron humo en honor de los pelotaris, y
"Amore" fue despedido con una imponente ovación con todos los
espectadores puestos en pie". Los últimos años alternó en el Carmelo Balda
de Donostia-San Sebastián, con las máximas figuras del cuadro, ocupando
asimismo durante varias temporadas la intendencia del frontón.
FERNANDO CASTRO Y FERMÍN SALAVERRI,
CONQUISTARON EL CAMPEONATO DEL MUNDO DE PALA (AMATEUR) EL AÑO 1952
Fernando Castro y
Fermín Salaverri
Bilbao
año 1952
En septiembre del año 1952, cuando Juan Irigoyen y
José Ramón Basterra “Aitona” impartían su magisterio en el mundo “pelotazale”,
don Juan en “La Gaceta” y “Aitona” en “El Correo”, un joven de 28 años llamado
Fernando Castro, ganaba el Campeonato mundial de Pala, formando pareja con
Fermín Salaverri, en el frontón Urumea de San Sebastián.
Fernando Castro nació el 18 de julio de 1924. De muy niño le oía cantar a su
madre esta canción tan popular a principios de siglo: “¡No hay pelotari en el
mundo como Txikito de Abando!”.Parece ser que se inició en el frontón de
Elorrio jugando a mano, pero terminó pasándose a pala, su amor definitivo.
Conquistó numerosas victorias entre las que destaca el Campeonato Vizcaíno de Pala Corta el 8 de febrero de 1948, de pareja con Otxandiano.
El 14 de mayo de 1949 se alzó con el título de Subcampeón Nacional de Pala Corta de pareja con Ignacio Guisasola. Siendo pareja con Morales llegó a la semifinal de Pala Corta el 19 de mayo de 1950.
Ya en 1951, el 27 de mayo, se hizo, junto a Salaverri, con el Campeonato de España.
Elorrio jugando a mano, pero terminó pasándose a pala, su amor definitivo.
Conquistó numerosas victorias entre las que destaca el Campeonato Vizcaíno de Pala Corta el 8 de febrero de 1948, de pareja con Otxandiano.
El 14 de mayo de 1949 se alzó con el título de Subcampeón Nacional de Pala Corta de pareja con Ignacio Guisasola. Siendo pareja con Morales llegó a la semifinal de Pala Corta el 19 de mayo de 1950.
Ya en 1951, el 27 de mayo, se hizo, junto a Salaverri, con el Campeonato de España.
Con el Club Deportivo participó en los Mundiales
de Uruguay en 1954 y en los de Francia en 1958.
Año1962.
En los años 60, colaboró con Radio Juventud y con Radio Nacional como
comentarista de pelota vasca. Tiempo después pasó a la prensa escrita, en la
Gaceta del Norte, donde eran famosos los artículos de pelota de Don Juan
Irigoyen, “Porrusalda pelotística”. Parece ser que fue su protector.
En el año 1977, pasa a Deia, periódico en el que permanecerá hasta sus últimos días. Era defensor rabioso de la tradición en el mundo de la pala. En sus “Temas de actualidad”, en Deia, son famosos algunos artículos como “Los enterradores de la pala, tendrán que esperar” o “Daño irreparable”.
En el año 1977, pasa a Deia, periódico en el que permanecerá hasta sus últimos días. Era defensor rabioso de la tradición en el mundo de la pala. En sus “Temas de actualidad”, en Deia, son famosos algunos artículos como “Los enterradores de la pala, tendrán que esperar” o “Daño irreparable”.
En el año 1952, en el frontón del Club Deportivo,
Salaverri y él reciben un homenaje, en el que se les hace entrega de un diploma
y una medalla, de manos de Don Faustino Díez (Presidente del Club y pelotari).
El 4 de octubre de 2007, recibe el premio Bizkaia Kirolak por su dedicación al deporte.
Fallece en Bilbao el 13 de julio de 2008.
La siguiente cita podría ser el resumen que compendia su vida:
Soy un enamorado de la pala y no solo por haber sido un fiel y constante practicante durante muchos años, sino porque la considero la más bella, viril y espectacular especialidad “Fernando Castro”.
El 4 de octubre de 2007, recibe el premio Bizkaia Kirolak por su dedicación al deporte.
Fallece en Bilbao el 13 de julio de 2008.
La siguiente cita podría ser el resumen que compendia su vida:
Soy un enamorado de la pala y no solo por haber sido un fiel y constante practicante durante muchos años, sino porque la considero la más bella, viril y espectacular especialidad “Fernando Castro”.
Fernando
Castro, pelotari, y periodista
Cada
vez que se asomaba al abismo del folio en blanco, lo hacía con la tranquilidad
de quien conoce el terreno que pisa como la palma de su mano, y eso que las
suyas eran casi infinitas. Por algo fue monaguillo antes que fraile. Antes de
escribir miles de crónicas, artículos y entrevistas, Fernando Castro (Bilbao,
1924) fue campeón del mundo de pala, posiblemente la más compleja de las
modalidades de la pelota vasca, la gran pasión de su vida junto a su esposa,
Ikerne Aransolo, sus hijos, Fernando, Txitxo, María, Iñigo y Begoña, y el
Athletic de Bilbao, club del que fue socio número uno los últimos ochos meses
de su intensa y rica vida. "Jamás he conocido un periodista que amase
tanto la pelota, ni un profesional tan apasionado en su trabajo", explica
un antiguo compañero en la redacción de Deia, donde alcanzó la
jubilación franqueada con creces la barrera de los setenta. "Fue el último
exponente de una saga de periodistas, de aquellos que se tiraban de los pelos
al ver publicidad en la pared del frontón o en la camiseta de los pelotaris, de
los que iban todos los días al frontón, lugar sagrado que las nuevas
generaciones no frecuentan en exceso, de los que ponían el grito en el cielo si
el redactor jefe le metía un módulo de publicidad. Cuando la redacción se
informatizó, él logró esconder y conservar su máquina de escribir", añade
su colaborador. Castro era hijo de un gallego y una bilbaína. Un tío suyo,
Manuel de Castro, que fue periodista deportivo bajo el seudónimo
de Hándicap y que llegaría a ser seleccionador nacional de fútbol,
fusionó los clubes Fortuna y Vigo para fundar el Celta de Vigo.
Su pasión por la pelota floreció en los veranos que la familia disfrutaba en Elorrio, en la casa materna. Allí, siendo un adolescente, vivió la Guerra Civil, en la que su padre, Federico, defendió la legalidad republicana colaborando con el Gobierno vasco. Su trabajo en Papelera Española (primero en el monte, a pie de tala, más tarde en las oficinas de Arrigorriaga y Bilbao le impidió convertirse en profesional de la pala, pero pudo conquistar un campeonato del mundo de aficionados, en San Sebastián, en 1952. "También participé en [Uruguay] en 1954 y en Francia en 1962. En total tengo unos 130 trofeos por toda la casa y hasta llegué a ser subcampeón del mundo de frontenis junto al catalán Vidal. Lo único que me falta es un entorchado olímpico, porque la pelota sólo ha sido deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de París en 1924, el año que nací, en 1968 en México y en 1992 en Barcelona, cuando ya estaba retirado", declaraba Castro en una entrevista. El despertar de su faceta periodística, latente durante años, fue casual. Un locutor de Radio Juventud le telefoneó para aclarar una duda sobre la pelota vasca. Castro alumbró la respuesta con la luz de sus vastísimos conocimientos y trabajó durante seis años para la emisora. De allí pasaría a Radio Nacional de España, al desaparecido rotativo bilbaíno La Gaceta del Norte y al Deia, en el que colgó la pluma a finales de los noventa. "Escribía una página de lunes a viernes, y dos los fines de semana, desde partidos profesionales hasta torneos escolares. Y los martes coordinaba un suplemento de pelota de ocho páginas. Su capacidad de trabajo no tenía fin", recuerda un compañero.
Castro dejó de ir al frontón la última Navidad, no por capricho o por falta de salud, sino porque quería demasiado a su familia y demasiado a la pelota. Su hijo, Fernando, se convirtió en esa fecha en intendente del Club Deportivo, el frontón bilbaíno que aglutina la actividad de la pala, y Fernando padre lo pasaba fatal cuando algún aficionado censuraba la gestión de la instalación o cuando el frontón no registraba la entrada necesaria para cubrir gastos. Una larga enfermedad acabó ayer con su intensa vida.
Su pasión por la pelota floreció en los veranos que la familia disfrutaba en Elorrio, en la casa materna. Allí, siendo un adolescente, vivió la Guerra Civil, en la que su padre, Federico, defendió la legalidad republicana colaborando con el Gobierno vasco. Su trabajo en Papelera Española (primero en el monte, a pie de tala, más tarde en las oficinas de Arrigorriaga y Bilbao le impidió convertirse en profesional de la pala, pero pudo conquistar un campeonato del mundo de aficionados, en San Sebastián, en 1952. "También participé en [Uruguay] en 1954 y en Francia en 1962. En total tengo unos 130 trofeos por toda la casa y hasta llegué a ser subcampeón del mundo de frontenis junto al catalán Vidal. Lo único que me falta es un entorchado olímpico, porque la pelota sólo ha sido deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de París en 1924, el año que nací, en 1968 en México y en 1992 en Barcelona, cuando ya estaba retirado", declaraba Castro en una entrevista. El despertar de su faceta periodística, latente durante años, fue casual. Un locutor de Radio Juventud le telefoneó para aclarar una duda sobre la pelota vasca. Castro alumbró la respuesta con la luz de sus vastísimos conocimientos y trabajó durante seis años para la emisora. De allí pasaría a Radio Nacional de España, al desaparecido rotativo bilbaíno La Gaceta del Norte y al Deia, en el que colgó la pluma a finales de los noventa. "Escribía una página de lunes a viernes, y dos los fines de semana, desde partidos profesionales hasta torneos escolares. Y los martes coordinaba un suplemento de pelota de ocho páginas. Su capacidad de trabajo no tenía fin", recuerda un compañero.
Castro dejó de ir al frontón la última Navidad, no por capricho o por falta de salud, sino porque quería demasiado a su familia y demasiado a la pelota. Su hijo, Fernando, se convirtió en esa fecha en intendente del Club Deportivo, el frontón bilbaíno que aglutina la actividad de la pala, y Fernando padre lo pasaba fatal cuando algún aficionado censuraba la gestión de la instalación o cuando el frontón no registraba la entrada necesaria para cubrir gastos. Una larga enfermedad acabó ayer con su intensa vida.
JESÚS OROZ (OROZ III) UNO DE
LOS PELOTARIS MÁS GRANDES DEL “LEÑO”ACOMPAÑADO DE SU
HERMANO OROZ I, AMOREBEITA IV
Y
AGIRREBENGOA
Cuatro históricos de la pala, son de
izquierda a derecha: Agirrebengoa, Amorebieta IV,
Justo Oroz (Oroz I) y Jesús Oroz (Oroz III)
Justo Oroz (Oroz I) y Jesús Oroz (Oroz III)
Jesús Oroz
(Oroz III) uno de los más grades del
“leño” nació en Lerga-Navarra un pueblo muy próximo a Sangüesa, el 12 de
septiembre de 1926, comenzó haciendo sus primeros escarceos en la pelota a
mano, pero muy pronto cambió la modalidad por la pala, con ella aprendió a
jugar en el frontón “Eder-Jay” de Sangüesa.
Debutó como
pelotari profesional en el puesto de delantero en el frontón Barcelona en
Septiembre de 1941, tenía (15 años), en noviembre de ese mismo año participó en
el “Campeonato-Individual”, en el que participaron 58 pelotaris.
Se trasladó
a Madrid y debutó en el frontón Recoletos, fue donde se dio a conocer como uno
de los más grandes en la historia de la pala, en el año 1946, se trasladó nuevamente
a Barcelona, debutando en el frontón Novedades el 30 de Enero. En el año 1948
fue uno de los 15 pelotaris que viajaron a México para jugar en el frontón
Metropolitano de la Capital Azteca, por un periodo de cuatro meses.
Con el
cierre del frontón Recoletos de Madrid,
en octubre de 1968, se retiro de la profesión,
Los pelotaris que componían el
cuadro que se desplazó a México, al frontón
“Metropolitan” en el año 1953,
estaba compuesto, de izqda. a decha: de
pieJesús Oroz (Oroz III), Amorebiet IV, Agirrebengoa, Durán, Sarasola II y Uriarte, agachados Ramondegi y Begoñes VII
Justo Oroz
(Oroz I), nació en Lerga-Navarra, el 19 de Julio de 1910, fue el
Fundador de
la “dinastía” de los hermanos Oroz, de la que formaron parte Oroz II y Oroz
III. Justo Oroz, debutó como zaguero en el frontón “Moderno” de San Sebastián
el 13 de Octubre de 1935, acompañado de Elorrio contra la pareja, Montoya-
Laiza, perdió su primer partido (15-25).
Ese mismo
año fue contratado por el “Jai-Alai” Madrileño y jugó hasta su cierre el 20 de
febrero de 1930.Una vez reinaugurado el frontón “Recoletos” Madrileño, estuvo
jugando hasta el año 1941, ese mismo año inauguró el frontón “Condal de
Barcelona”, jugó su primer partido acompañado de Baracaldo I frente
Orueta-Pedrin II, ganando el partido por dos tantos. El año 1943, volvió al
frontón “Recoletso” donde permaneció hasta el año 1945. El 28 de Enero de 1946
reinauguró la segunda época del frontón “Novedades” de Barcelona y acompañado
de Gallarta II, ganó (40-39) a Pruden-Campos, Unos años más tarde reapreció
nuevamente en el Recoletos Madrileño, Donde se destapó como el gran zaguero de
la especialidad, participó en numerosos festivales y Campeonatos en los
frontones “Urumea de San Sebastián”
Euskal-Jai de Pamplona” y “Euskalduna de Bilbao.
Euskal-Jai de Pamplona” y “Euskalduna de Bilbao.
Se retiro de
la profesión el 20 de Junio de 1964, en un enfrentamiento acompañado de su
hermano Justo Oroz (Oroz I) frente a Begoñes VII y Carmelo Alsua
DINASTIA
DE LOS HERMANOS ANSORENA I, II Y III,
PELOTARIS DE
PELOTARIS DE
De
izda a decha: Rafael Ansorena (Ansorena II), Miguel Ansorena
(Ansorena I) y José Manuel Ansorena (Ansorena III)
Ansorena I
Cuatro hermanos naturales del pueblo Navarro de
Errazkin.
El primero Francisco Ansorena Pérez (+) fallecido), debutó en el remonte y posteriormente se pasó a la punta profesional. Miguel Ángel Ansorena Pérez “Ansorena I” fue el fundador de la dinastía, de la pala nació el 3 de junio de 1943, de joven jugó a mano sin cumplir los 20 años se marchó a Barcelona, donde debuto en el frontón Colón en el año 1963, jugaba como delantero, después se paso a zaguero pelotari de fuerte constitución, disponía de una postura de abajo muy clásica, era un pelotari que cubría mucha kantxa y que con su fuerte pegada atrasaba con facilidad la pelota a los cuadros traseros. El 15 de octubre de 1969, debutó en el frontón Deportivo de Bilbao, acompañado de Oña I, perdió ante la pareja Amundarain- Mintegi (40-28). En 1971, debutó en el frontón Madrid de la calle doctor Cortezo, que fue en la kantxa que más jugó alternó de delantero y de zaguero. Cuando dejo la pelota, profesional pasó a ocupar el puesto de (Intendente) en el frontón Madrid, hasta su retirada definitiva de los frontones, se dedicó a la hostelería, fundó el “Asador frontón I” y posteriormente el “Frontón II” en la Plaza Muguruza en el Paseo de la Castellana. Actualmente reside en Madrid y es propietario de tres establecimientos de hostelería, el “Asador Imanol” en la calle
El primero Francisco Ansorena Pérez (+) fallecido), debutó en el remonte y posteriormente se pasó a la punta profesional. Miguel Ángel Ansorena Pérez “Ansorena I” fue el fundador de la dinastía, de la pala nació el 3 de junio de 1943, de joven jugó a mano sin cumplir los 20 años se marchó a Barcelona, donde debuto en el frontón Colón en el año 1963, jugaba como delantero, después se paso a zaguero pelotari de fuerte constitución, disponía de una postura de abajo muy clásica, era un pelotari que cubría mucha kantxa y que con su fuerte pegada atrasaba con facilidad la pelota a los cuadros traseros. El 15 de octubre de 1969, debutó en el frontón Deportivo de Bilbao, acompañado de Oña I, perdió ante la pareja Amundarain- Mintegi (40-28). En 1971, debutó en el frontón Madrid de la calle doctor Cortezo, que fue en la kantxa que más jugó alternó de delantero y de zaguero. Cuando dejo la pelota, profesional pasó a ocupar el puesto de (Intendente) en el frontón Madrid, hasta su retirada definitiva de los frontones, se dedicó a la hostelería, fundó el “Asador frontón I” y posteriormente el “Frontón II” en la Plaza Muguruza en el Paseo de la Castellana. Actualmente reside en Madrid y es propietario de tres establecimientos de hostelería, el “Asador Imanol” en la calle
Ansorena II
Rafael Ansorena Pérez, “Ansorena II” el segundo de la
dinastía, nació el 23 de mayo de 1945, desde muy joven su única afición fue la
pelota ya que en el pueblo Errazkin, solo se jugaba a pelota y siguiendo la
vocación de sus hermanos se hizo pelotari.
Debuto en el frontón Colon Barcelonés en diciembre de
1963, en el puesto de zaguero, formó pareja con su hermano Ansorena I, dejo de
jugar como zaguero para pasar al puesto de delantero, después de cumplir el
servicio militar en Jaca (Huesca) volvió a Barcelona nuevamente al frontón
Colón donde permaneció hasta el año 1966, que fue fichado por el frontón
Recoletos Madrileño en compañía de Razkin II, donde jugó hasta el año 1968, año
que debutó en al frontón Deportivo Bilbaíno, el 6 de septiembre acompañado de
Elguezabal perdió ante la pareja Azurmendi II-Saralegi en el Deportivo fue
donde se consagró como un gran delantero, manteniendo grandes enfrentamientos
contra todos los fenómenos del (Leño) en aquella época inolvidable de la pala,
los Iturri, Begoñes VII, Betita, Alsua, Saralegi, Arribillaga I, Salvador,
Goldaracena, Urtasun etc etc. En su primera intervención en un “Torneo de
Primavera” acompañado del gran zaguero Beitia, quedaron “Campeones” donde
participaron las parejas hermanos Begoñes VII -VI, Urtasun-Alsua, y Dúo-Landa.
En 1974 pasó a jugar al Carmelo Balda de San Sebastián, que se inauguro el 17
de marzo acompañado de Amorebieta IV se enfrentaron a Dúo-Landa perdiendo el
encuentro (38-45). Permaneció en el Balda combinando con partidos en el frontón
Felicias- Olabe de Vitoria, que se inauguró el 31 de marzo de 1979, acompañado
de Goldaracena perdió (38-45) frente a un gran trío compuesto por Alustiza.
Uruiagereka y Landa. Se retiró de la profesión en el Carmelo Balda, cuando
Carmelo Etxebarren, abandonó su explotación el 29 de octubre de 1982, en su
último partido en el Carmelo Balda en compañía de Salvador se enfrentó a
Alustiza-Goldaracena. Disputó muchos “Torneos” y Festivales en diferentes
frontones, participó en el último festival del frontón Urumea de San Sebastián,
fue el 25 de enero de 1969 acompañado de Miguel Saralegi perdió (39-45) ante la
pareja Urtasun-Garay. Rafael Ansorena, fue un pelotari con unas condiciones
físicas extraordinarias, era incansable su colocación y el saber andar en la
kantxa fueron sus mayores virtudes, disponía de una pegada muy poderosa de
arriba a medio brazo. Después de su retirada vive en Madrid donde es
propietario del “Asador Ansorena” en la calle Capitán Haya 55, cerca de la
Plaza de Castilla.
Ansorena III
José Manuel Ansorena Pérez, (Ansorena III), nació en
Errazkin el 28 de junio de 1949. Desde muy niño siguió la tradición familiar de
sus hermanos comenzó a jugar a pelota en la modalidad de mano. Debutó como
delantero en el frontón Colón de Barcelona, en el año 1969, dos años más tarde,
se presentó en el frontón Deportivo de Bilbao, hizo su presentación el 3 de
febrero de 1971 en compañía de Pumarejo se enfrentó a la pareja Dúo II-
Mardaras, partido que perdió (42-45).
Pelotari con nervio, fue el típico delantero luchador,
dominaba todas las posturas, cubría mucha kantxa. ¡Pero¡ carecía de pegada una
lástima, seguramente con un poco más de pegada hubiese sido un gran delantero.
En el año 1974 el 17 de marzo inauguró el frontón Carmelo Balda de
San Sebastián, en su primer partido se enfrento acompañado de Oreja I contra Zubeldia-Urdaniz.
En el año 1974 el 17 de marzo inauguró el frontón Carmelo Balda de
San Sebastián, en su primer partido se enfrento acompañado de Oreja I contra Zubeldia-Urdaniz.
El año 1979 inauguró el 31 de marzo, la etapa del
frontón Felicias-Olabe de Vitoria, jugó acompañado de Aldaregia contra Txikito
de Zarautz y el Navarro Antoñana, gano (35-29). Al terminar la etapa de estos
dos frontones Carmelo Balda de San Sebastián y Felicias de Olabe de Vitoria, se
traslado a la Capital Madrileña, en la kantxa del frontón Madrid, al ser una
kantxa más reducida y al no necesitar de una pegada tan necesaria como en un
frontón largo, su juego subió muchos enteros y realizo grandes partidos contra
los mejores pelotaris del cuadro. Se retiró de la profesión en el frontón
Madrid el 28 de mayo de 1982, fecha del cierre del frontón. Reside en Madrid y
es propietario del Asados Ainoa
LOS
ÚLTIMOS CAMPEONES DEL MUNDO DE PALA-LARGA, (AMATEUR) JESÚS GURRUTXAGA Y FELIPE HUARTE, EN
HOSSEGOR-FRANCIA AÑO 1958
Los
cuatro pelotaris que participaron en la final de pala, son de izda a dcha
Felipe Huarte, Jesús Gurruchaga y los Mexicanos Ramos y Prado
Hossegor-Francia
año 1958
Jesús
Gurruchaga se formó como pelotari en un San Sebastián que ya no existe. Nació
el 11 de enero de 1928 en la calle de Miracruz, hijo de un cocinero y hotelero
que alternaba los veranos en Zarauz con los inviernos en la capital. Su abuelo
materno era el conserje del frontón Moderno, en Atocha, y del Jai Alai, en
Ategorrieta. La leyenda afirma que en este último se dieron los mayores
pelotazos en la historia porque pelotas que salían por encima del frontis caían
a veces en los vagones de carga de algún tren que las llevaba a Irún o a Aranda
de Duero. Su tío, Aquilino Sagarna, había ganado la medalla de oro en los
Juegos Olímpicos de París, en el año (1924), cuando la pelota compitió como
deporte invitado. Al terminar la guerra civil, los negocios se habían
difuminado, el padre murió de una súbita infección, y la renta de la familia
quedó pendiente de la explotación de la cafetería del frontón Urumea. Allí
aprendió a jugar. Bajo la instrucción severa del canchero, Daniel Arizala, que
exigía a sus pupilos la limpieza de la cancha con serrín y ácido antes de
dejarles calzar el remonte. Para completar el callejero de frontones
desaparecidos en unas cuantas hectáreas de terreno- en donde también estudió, primero,
en el colegio de Nuestra Señora del Pilar, y, después, en la Escuela de
Comercio- quedaba el frontón Gros, donde jugó más tarde en las especialidades
cortas. El Urumea fue su frontón. Allí trabajó en el negocio familiar y ganó su
primer campeonato juvenil de Guipúzcoa, en 1944. Allí jugó algunos de los
partidos más sonados de su vida. Y allí presenció las tardes de gloria del
pelotari que más admiró, Jesús Abrego, a quien definía como “la perfección en
el juego de la pelota” cuando recordaba partidos interrumpidos mientras se
recogían de la cancha los restos de una lluvia de duros de plata, chaquetas o
puros arrojados a ”Don Jesús” por un público entusiasmado. En el frontón
Urumea, ganó también su primer campeonato absoluto de Guipúzcoa, en 1949, y en
los ensayos constantes en aquella cancha se forjó la versatilidad de un
pelotari que ya en 1955 tenía en su palmarés un curioso logro. Había ganado el
campeonato de España de remonte dos veces, en 1952, con Macazaga, y en 1955,
con Irastorza. La primera vez jugando de zaguero; la segunda, de delantero.Pero
la especialidad del remonte no atravesaba sus mejores tiempos y Paco Bengoechea
le animó a que probase a jugar con la pala. El cambio de herramienta no le
resultó fácil, le costaba empalar. Su personal artesanía produjo entonces unos
amortiguadores hechos con esponja para evitar el daño del mango en la mano. En
el primer año de competición quedaron campeones de larga y subcampeones de
corta. Había ya comprobado en el remonte que era un mejor delantero y, al
llegar a la pala, quienes le habían visto progresar se preguntaron dónde se le
podía meter el tanto. Según su juicio, para ser buen pelotari hay que tener
buenos reflejos, buena vista e intuir la jugada.
Pero
él añadía otras cualidades.
En primer lugar, una buena forma física, que se ocupaba de mantener en su dilatada carrera con ejercicios especiales, como acudir a las cuestas del monte Ulía para correr en series hacia abajo y con frenada. En segundo lugar, la voluntad de ganar cada partido. Jesús Gurruchaga, que siempre jugó a la pelota como aficionado, tomaba las precauciones de un profesional antes de cada partido. Antes de una final ensayaba durante la semana vestido de blanco para evitar lo que ahora se llamaría miedo escénico. Si jugaba en el frontón Recoletos, entraba en el recinto y veía los partidos previos con gafas de sol, que se quitaba momentos antes del inicio del partido combatiendo así la oscuridad del frontis. Y el limado de los mangos de sus palas con una bolsa repleta de cristales para adaptarlos a su pequeña mano se completaba con el rasgado de la yema de la pala para que la pelota se agarrase más y cogiese más efecto.
A esas cualidades y dedicación añadía una virtud que él señalaba entre las imprescindibles para ser buen pelotari, la capacidad de adelantarse al movimiento de la pelota. Era un deportista atento a las técnicas de su juego, que se asombraba de que otros no hubiesen caído en la cuenta, por ejemplo, de que una pelota reboteada bota hacia el txoko cuando sale del frontis.
Fue un observador muy atento de los gestos, fuerzas y debilidades de parejas y rivales.
El remonte o el talento natural le habían dado además un golpe versátil y poderoso de sotamano. Puramente defensivo con la izquierda.
En primer lugar, una buena forma física, que se ocupaba de mantener en su dilatada carrera con ejercicios especiales, como acudir a las cuestas del monte Ulía para correr en series hacia abajo y con frenada. En segundo lugar, la voluntad de ganar cada partido. Jesús Gurruchaga, que siempre jugó a la pelota como aficionado, tomaba las precauciones de un profesional antes de cada partido. Antes de una final ensayaba durante la semana vestido de blanco para evitar lo que ahora se llamaría miedo escénico. Si jugaba en el frontón Recoletos, entraba en el recinto y veía los partidos previos con gafas de sol, que se quitaba momentos antes del inicio del partido combatiendo así la oscuridad del frontis. Y el limado de los mangos de sus palas con una bolsa repleta de cristales para adaptarlos a su pequeña mano se completaba con el rasgado de la yema de la pala para que la pelota se agarrase más y cogiese más efecto.
A esas cualidades y dedicación añadía una virtud que él señalaba entre las imprescindibles para ser buen pelotari, la capacidad de adelantarse al movimiento de la pelota. Era un deportista atento a las técnicas de su juego, que se asombraba de que otros no hubiesen caído en la cuenta, por ejemplo, de que una pelota reboteada bota hacia el txoko cuando sale del frontis.
Fue un observador muy atento de los gestos, fuerzas y debilidades de parejas y rivales.
El remonte o el talento natural le habían dado además un golpe versátil y poderoso de sotamano. Puramente defensivo con la izquierda.
Los directivos compartiendo, con el Presidente de la Federación Española de Pelota D. Javier Gil de Biedma Y Vega Seoane, y los pelotaris participantes en el Mundial de pelota de
Hossegor-Francia año 1958
Jesús Gurruchaga tenía toda la Gama posible en los sesenta grados decisivos del delantero que domina el juego de aire. Esa variedad de golpes de arriba, su intuición y su voracidad para cubrir la cancha fueron sus características más destacadas como pelotari. Era verdaderamente muy difícil ganarle un tanto. Y su pronta calvicie le retrató prematura e injustamente como un veterano. Un perpetuo veterano. Cuando se retiró, en 1972, tras perder la final del campeonato de España de pala larga, habían pasado 28 años desde su primer campeonato de Guipúzcoa. Su palmarés es único. Nadie será ya campeón del mundo de pala larga, porque, tras su triunfo en el Mundial de Hossegor, en 1958, con Felipe Huarte en la zaga, no se ha vuelto a jugar a la especialidad. Francia y México disputaron el torneo en aquella última ocasión y Jesús incorporó a sus dichos corrientes un ‘se va la ‘lus’’ que algún contrincante charro pronunciaba cuando caía la tarde en el frontón. El resto del palmarés es algo parecido a esta lista: subcampeón del mundo de paleta con pelota de cuero, en 1962, con Unanue, dos veces campeón de España de remonte, una de pala corta, con Artola, once de pala larga, diez con Fernández y una con Izaguirre, veintiocho campeonatos de Guipúzcoa en esas especialidades, a las que añadió un subcampeonato en el trinquete. Un pelotari tan versátil afirmaba que la pala era la especialidad más difícil, el remonte la más dura y la mano la que tiene más mérito, además de ser madre de todas. Jesús Gurruchaga perdía sin embargo la paciencia como espectador de cesta punta, una especialidad que le parecía cómoda y ventajista. A los 39 años, cuando dominaba la pala larga en el Torneo de Federaciones con su inseparable José Eugenio Fernández en la zaga, decidió jugar de nuevo a remonte y ganó dos campeonatos de Guipúzcoa. Jugó y ganó finales de pala larga y remonte el mismo día, en su frontón Urumea. Juan Mari Anza, masajista de la Real Sociedad, le llevó tras la final de remonte a un pasillo junto al vestuario, donde le dio a beber una pócima que le permitió ganar la segunda final. Y otras diez, según recordaba Jesús, que a continuación le hubiesen propuesto. Los palistas guipuzcoanos del Torneo de Federaciones viajaban a Madrid o a Barcelona en el Citroen Pazo del taxista amigo, José, riendo las viejas anécdotas. Como aquella final del campeonato de España de 1957, en el Labrit, cuando su zaguero, José Miguel Yurramendi, decidió con gran amabilidad dar su entrada a un señor que, al verles llegar con sus bolsas a las puertas del frontón, les manifestó su pena por no poder entrar a la final, porque se había agotado el taquillaje. Poco después, el mismo señor era sacado en hombros de la grada tras recibir un pelotazo del propio Yurramendi. ¡Aquellos tiempos de frontones sin red y viajes interminables por carreteras de segunda, cuando el trofeo al mejor deportista guipuzcoano del año caía en un pelotari aficionado, como Jesús Gurruchaga, en la heptatloniana Gisela Struchtmeier o en el ciclista Txomin Perurena! Eran los tiempos de los grandes rivales navarros, Mendiluce y Egaña, de los guipuzcoanos, Aristi y Llorca, de los castellanos, Sola y Ucín II. Un partido contra estos últimos quedó en el recuerdo de Jesús como uno de los más bellos, disputados y decisivos. Era la final del Campeonato de España de 1958. Su primera final de pala larga. Vísperas del Mundial. La selección de la pareja para Hossegor traería más tarde su propia saga, pero, en aquella final de Burgos, en un frontón que todos elogiaban, el de la Ciudad Deportiva Militar, con el sol cayendo por detrás del frontis para añadir más dificultad al juego, Gurruchaga y Fernández
dieron la vuelta a la pala larga de aficionados. Jesús
recordaba a Ignacio Sola como el rival que más le había impresionado. El
dentista madrileño, que llevaba gafas, parecía tener una facilidad natural para
empalar todas. Un día le vio cómo daba un perfecto palazo a una pelota que
cogió por detrás de su espalda. Sola y Ucín II, zaguero con gran golpe pero más
fácil de desencanchar que su pareja, habían dominado el campeonato en los
últimos años. Aquella final, el 8 de junio, fue el mejor partido del
campeonato. Con empates hasta el tanto 24, cuando la pareja guipuzcoana logró
quebrar a Ucín con el juego insistente a la zaga. 37-32. 38-35. Y 45-38.
Semanas más tarde, el frontón Urumea acogió de nuevo a Gurruchaga y a Sola, a Fernández
y al profesional Gallaga, en los partidos de selección para el Campeonato del
Mundo. El frontón se llenaba para verlos. Aunque el periodista Paco Ezquiaga ya
había anotado en su crónica de las finales de Burgos la decadencia de las
grandes modalidades de herramienta. En remonte sólo Guipúzcoa competía. Sola y
Ucín defendían a Castilla en pala larga y en pala corta. Los hermanos catalanes
Balet no tenían rivales en la cesta punta. Era un vaticinio certero. En la
muerte de Jesús Gurruchaga, el 14 de octubre de 2005, las competiciones en las
grandes modalidades de herramienta en el campo aficionado prácticamente han
desparecido y la pelota es un deporte distinto, que parece vivir de la
transmisión nocturna por televisión de partidos de la mano profesional.
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